Arte povera: ¡La reivindicación de lo ordinario!

Arte povera: ¡La reivindicación de lo ordinario!

Última actualización 17 de Junio del 2021Tiempo de lectura: 7 min.

Tatiana Forero

El arte povera es un movimiento artístico que surgió en Italia hacia la segunda mitad del siglo XX. Combina elementos de la performance y el arte conceptual, con materiales carentes de valor comercial, para hacer una crítica a la sociedad consumista e industrializada de la posguerra.

Y es que, en una época marcada por la efervescencia social alrededor del mundo —recordemos los movimientos sociales de 1968— y las vanguardias que le dieron un vuelco al arte moderno, tales como el cubismo o el surrealismo, los exponentes del arte povera irrumpieron en el ámbito cultural con una fuerza renovadora y crítica, ampliando y enriqueciendo lo que entendemos hoy en día por obra de arte.

Para conocer más sobre el arte povera, en este artículo te contaremos sobre las características y el origen del arte povera. Enseguida, revisaremos en detalle las particularidades de este movimiento y, al final, presentamos un breve recorrido por los principales exponentes del arte povera y las obras de arte povera más emblemáticas.

¡Comencemos!

¿Qué es el arte povera?

El arte povera o el arte pobre es una corriente artística que surgió en Italia en la segunda mitad de la década de 1960. Los artistas de arte povera expresan especial interés en transformar el proceso artístico al utilizar materiales considerados “pobres”. 

La importancia del arte povera radica en su rechazo al consumismo, por lo que ponen el foco en lo natural; es decir, lo que no está industrializado. Por tanto, no es casual que las obras más importantes de arte povera estén creadas con materiales que, en el imaginario popular, carecen de valor. Esta es la manera en la que los artistas de este movimiento alzan la voz en contra de los modos de vida establecidos.

Origen del arte povera

El término arte povera —que en italiano quiere decir, literalmente, arte pobre— fue acuñado por el crítico y curador de arte italiano Germano Celant. Con tan solo 27 años y en el contexto del llamado “milagro económico italiano”, Celant montó la exposición Arte Povera - Im Spazio en la galería La Bertesca de Génova.

Fue ahí, en septiembre de 1967, donde al agrupar a una nueva generación de artistas provenientes del norte de Italia con una impronta contestataria y disruptiva, nació el último movimiento artístico real del siglo XX.

En el catálogo de la exposición, Germano Celant sentaba las bases y daba forma al arte povera como movimiento, al tiempo que configuraba los elementos de esta nueva poética: un arte revolucionario, libre de convenciones, que cuestiona los valores establecidos de gobierno, industria y cultura.

Aquel texto, publicado después el n. 5 de la revista Flash Art con el título “Arte povera: notas para una guerra de guerrillas”, es considerado el origen conceptual del arte pobre. En él surge una noción del artista como una especie de guerrillero cuyo trabajo (la obra de arte) era un gesto social que debía buscar la identificación entre el individuo y el mundo.

La época del arte povera había comenzado como una crítica abierta al arte tradicional en ciudades como Turín, Milán, Roma, Génova, Venecia, Nápoles y Bolonia. Su consagración internacional se dio en 1969, durante una exposición en la Kunsthalle de Berna. Además, durante la Guerra de Vietnam, el arte povera se acercó a los movimientos de protesta contra la intervención estadounidense.

Mario Merz, Senza titolo. Igloos 1968-2003

Mario Merz, "Sin Título", Serie Iglús 1968-2003. P A Black.

La "pobreza" del arte povera

El concepto derivó de la noción de “teatro pobre” del dramaturgo polaco Jerzy Grotowski. Aquí el adjetivo pobre debe entenderse más allá de lo económico, pues hace alusión sobre todo al uso de materiales —crudos y sin un mayor tratamiento— para la creación de sus obras: elementos industriales u orgánicos que remiten más a la cultura del desperdicio que a la élite del arte. 

La tierra, el carbón, la tela, el metal, la piedra, la madera y el vidrio son algunos de los materiales que utilizaron los principales exponentes del arte povera para crear sus obras. En ese uso creativo de materiales no artísticos es donde yace una de las principales características del arte povera y una de las razones de su relevancia.

Según Germano Celant, el arte povera consiste en “sacar, eliminar, reducir las cosas a su mínima expresión y empobrecer los signos para reducirlos a sus arquetipos”. El uso de estos materiales cotidianos indica, entonces, un rechazo implícito a cierto tipo de prácticas artísticas e, incluso, a la noción de belleza, con lo cual estas obras representan una fractura en el discurso oficial del arte, sus valores y su tradición.

Al darles la espalda a los materiales tradicionales, los artistas del arte povera pudieron llevar a cabo una exploración creativa que implicaba una voluntad de renuncia a las convenciones artísticas, lo cual les permitió crear nuevos lenguajes expresivos y apostar por una estética de lo cotidiano, lo ordinario y lo austero.

 

 

Características del arte povera

  • Los artistas de arte povera destacan valores marginales. Rechazan la creciente industrialización, metalización y mecanización del mundo que, en esa época, estaba permeando el arte. 
  • Los artistas de arte povera buscan tomar posesión de lo que, en realidad, es el verdadero significado de su ser. Por eso, huyen de la comercialización del objeto artístico.
  • Basan su estética en un acercamiento directo a los materiales. No importa su procedencia, sino la relación entre el material, la obra y su manipulación.
  • Las obras representativas de arte povera están creadas con materiales comunes, de desecho, no industrializados o de fácil obtención. Ocupan el espacio, en una acción de performance, para mostrar el lugar como una manifestación de la relación entre el trabajo y el entorno
  • El arte povera rechaza los íconos de mass media y las imágenes reductivas. Por ejemplo, como las que se encuentran en las obras del arte pop y el arte minimalista.

Jannis Kounellis, Senza titolo, 2001

Jannis Kounellis, "Sin Título", 2001. Art sheep.

La estética de lo ordinario

Desde sus inicios, el arte povera fue crítico con las prácticas consumistas de la sociedad de masas: la producción en serie y el culto al objeto, elementos que el arte pop se encargó de enaltecer.

En franca oposición al arte pop, los representantes del arte povera intentaron reinstaurar la atención en el objeto como elemento de la vida cotidiana, frágil y perecedero. Por esa razón, hacer obras vivas y experienciales, como happenings o performances, era primordial para este movimiento artístico.

Las obras más importantes de arte povera buscan entablar nuevas formas en que las sociedades pueden dialogar con los objetos. Con la inclusión de materiales ordinarios en un museo o una galería se crea, también, un cuestionamiento sobre el espacio. Por eso, tienen un rechazo a las fronteras entre las disciplinas artísticas, mezclando a menudo pintura, escultura e instalación.

Dentro del arte povera los objetos dejan de ser lo que eran y su función ya no es definitiva. Esta característica está relacionada con el hecho de que, para este grupo de artistas, la presentación es más importante que la representación. En esto, el arte povera está emparentado con el arte conceptual. 

Por otra parte, la transformación de objetos reales en objetos estéticos genera un vínculo nuevo entre el arte y la vida, con miras a crear un nuevo punto de vista sobre la realidad. 

Es por eso que disolver la oposición entre cultura y natura fue, en efecto, una de las búsquedas estéticas centrales del arte povera. Todo lo anterior implica una ampliación del campo de trabajo del artista y su importancia para la sociedad mediante pequeñas intervenciones. 

Germano Celant explicó la estética de lo ordinario de esta manera:

"¿Qué está ocurriendo? La banalidad ha entrado en el terreno del arte. Aparece lo que es insignificante, o más bien está empezando a imponerse. El comportamiento y la presencia física se han convertido en arte [...] Vivimos en un periodo de desculturización. Las convenciones iconográficas se están desmoronando, los lenguajes simbólicos y convencionales se desintegran".

 

Principales artistas y obras más importantes de arte povera

La etiqueta de arte povera fue aplicada a una gama de artistas completamente diferentes. Aunque, como hemos visto, compartían ciertas búsquedas, cada uno de ellos tenía intenciones estéticas particulares y, por lo tanto, sus obras dan cuenta de una variedad formal.

La mayoría de los exponentes del arte povera muestran un interés explícito en los materiales utilizados, mientras que otros se inclinan más por lo conceptual. Pero, en esa diversidad, también yace una de las lecciones más importantes de estos artistas de arte povera: la libertad creativa.

Sus obras parecen decirnos que no hay límites para crear y que se puede hacer una obra de arte a partir de prácticamente cualquier cosa porque, como afirma la ilustradora digital Belén Rodríguez Traverso en el curso online de Arte para despertar la creatividad:

"El arte está presente en nuestra vida cotidiana". 

Ahora bien, los principales exponentes del arte povera son:

  • Alighiero Boetti
  • Luciano Fabro
  • Jannis Kounellis
  • Giulio Paolini
  • Pino Pascali
  • Emilio Prini
  • Mario Merz
  • Michelangelo Pistoletto
  • Giovanni Anselmo
  • Pier Paolo Calzolari
  • Marisa Merz
  • Luca Maria Patella
  • Giuseppe Penone
  • Gilberto Zorio

A continuación, revisaremos 5 obras representativas del arte povera.

1. Pavimento - Tautología, de Luciano Fabro 

En la primera exposición de arte povera, Luciano Fabro presentó su obra Pavimento - Tautología, que consistía, en realidad, de una acción. Se trataba de limpiar un fragmento del piso de la galería para pulirlo y después taparlo con periódicos. Esto hacía pensar en la obra de arte como trabajo y viceversa; además es un trabajo de preservación (se pule el piso para conservarlo, pero después se le tapa para que no se ensucie y, por lo tanto, nadie ve el piso limpio). 

Fabro logra hacer, a través de esta obra de arte povera en apariencia banal, un comentario sobre la inutilidad del arte y, en un sentido, de la vida. Al respecto el autor dijo que “existía esta forma de considerar el trabajo y de conservarlo no como una ostentación, sino como un hecho casi privado, una forma de intentar que algo que puede haber costado una jornada de trabajo no termine en nada”.

Contra la idea de la obra de arte como algo permanente, aquí vemos que este ejemplo de arte povera se trata de una acción efímera. Un trabajo de limpieza de algo que se va a volver a ensuciar y cuyo resultado, además, nadie puede disfrutar.

Luciano Fabro, Pavimento-Tautologia, 1967

Luciano Fabro, Pavimento-Tautologia, 1967. The Open Box (Valentino Albini).

2. Venus de los trapos, de Michelangelo Pistoletto

La obra de Pistoletto, uno de los principales exponentes del arte povera, intenta mostrar la irrepetibilidad de cada instante y las formas en las que se conjugan el pasado y el presente: sus pinturas en espejos (piezas en las que el espectador y, por ende, el mundo real se vuelven parte de la obra de arte) dan cuenta de ello. 

Quizá su obra más conocida sea la llamada Venus de los trapos. En este ejemplo de arte povera, una estatua de la diosa romana del amor (que representa al canon artístico occidental y al pasado cultural de Italia) está parada frente a una montaña de trapos, tela y ropa colorida, dándole la espalda a los espectadores.

Mediante este juego de oposiciones, el artista muestra el contraste entre lo permanente y lo desechable, el arte y la vida cotidiana, alta cultura y cultura popular, lo clásico y lo contemporáneo, y nos invita a reflexionar, entre otras cosas, sobre la condición histórica del arte como concepto.

Michelangelo Pistoletto, Venus of the Rags, 1967, 1974

Michelangelo Pistoletto, Venus of the Rags, 1967, 1974. Tate Modern.

3. Estructura que come, de Giovanni Anselmo

 Una de las obras de arte povera más representativas de Giovanni Anselmo es la llamada Estructura que come. Está hecha con dos bloques de granito, alambre de cobre y hojas de lechuga. Se trata de una pieza tal vez demasiado simple; sin embargo, esa simplicidad nos habla del paso del tiempo y el cambio, lo permanente y lo fugaz. 

A medida que pasa el tiempo de exposición, la lechuga se va transformando (pasa por un proceso de oxidación y descomposición) hasta que tiene que ser removida y cambiada por otra.

De este modo, el artista cuestiona la noción misma de que el arte es supratemporal y trascendente, un tema central del arte povera. En este caso se trata de una obra que se encuentra en constante transformación (de degradación, para ser más precisos), como si siempre estuviera inacabada.

Giovanni Anselmo, Struttura che mangia, 1968

Giovanni Anselmo, Struttura che mangia, 1968. Artribune.

4. Mímesis, de Giulio Paolini

En su serie Mímesis, Giulio Paolini pone a dialogar el arte clásico con el contemporáneo. Mediante el vaciado en yeso a través del uso de moldes, el artista italiano hace réplicas de esculturas clásicas en este ejemplo de arte povera.

Para enfatizar el hecho de que se trata de réplicas, Paolini hace dos piezas de la misma escultura y, por si fuera poco, les deja la línea de los moldes visible, como copias burdas —a modo de alusión a la producción en serie— y, por lo tanto, como una crítica al arte como producto comercial.

Para el montaje de esta obra de arte povera se coloca una escultura frente a la otra, de modo que parezca que se están mirando. Además, se suelen incorporar pedazos de yeso en el suelo, simulando que las piezas acaban de ser esculpidas.

De esta manera, Paolini, como representante del arte pobre, crea un diálogo en el que participamos como espectadores: la distancia entre las esculturas que se miran crea una tensión (es como si sospecharan de su condición de copia) y nosotros cerramos el triángulo. 

Al obligar a cuestionarnos el papel del artista en la antigüedad y en nuestros días, y las nociones de producción y reproducción (es decir,  de original y copia), Giulio Paolini pone en discusión uno de los elementos centrales de la teoría estética de Occidente y la base del arte figurativo: la mímesis o representación.

Giulio Paolini, Mimesi, 1975-1976

Giulio Paolini, Mimesi, 1975-1976. FER Collection.

5. Iglú de Giap, de Mario Merz

La obra de Mario Merz, uno de los principales exponentes del arte povera, se remonta a las formas ancestrales de objetos domésticos, animales o construcciones. 

Estas estructuras primarias, potenciadas por el uso de los materiales del arte povera, representan, por una parte, una crítica al capitalismo y el modo de vida americano en el mundo de la posguerra, y, por otra parte, una búsqueda del origen de la sociedad para reivindicar modelos de vida que coexisten con la naturaleza y que se resisten a la industrialización de la modernidad, un tema de interés desde el origen del arte povera.

El ejemplo de arte povera más representativo de Merz es su obra titulada Iglú de Giap. Construido con bolsas plásticas llenas de barro, en esta obra el iglú es una metáfora que representa lo transitorio y cambiante que es el arte, pues equipara al artista con aquellos pueblos nómadas que están siempre en movimiento.

El iglú es coronado por una instalación de luces de neón en la que se puede leer la frase atribuida al general Giap, un militar que resistió a los estadounidenses durante la guerra de Vietnam: “se il nemico si concentra perde terreno se si disperde perde forza” (si el enemigo se concentra, pierde terreno; si se dispersa, pierde su fuerza).

Construido en espiral, siguiendo la fascinación de Merz por la secuencia de Fibonacci, el Iglú de Giap es una obra representativa de arte povera orgánica y artificial, expansiva e inmóvil, sólida y frágil. Por tanto, encarna la dialéctica de opuestos en la que las cosas y los acontecimientos nunca se resuelven por completo ni se dan.

Mario Merz, Igloo di Giap, 1968

Mario Merz, Igloo di Giap, 1968. ABC.

Arte povera, ¿momento o movimiento artístico?

Aunque el arte povera se posicionó rápidamente en el circuito artístico y alcanzó el éxito comercial, esta corriente tuvo un periodo de influencia muy corto. Quizá porque, al convertir sus obras en objetos de culto y mercancía, parecían ir en contra de sus propios preceptos y se habían convertido en aquello a lo que se oponían.

¿Cuánto duró el arte povera? Su influencia más fuerte tuvo lugar entre finales de los años sesenta y principios de los setenta. En 1972 Pier Paolo Calzolari declaró que el arte povera había llegado a su fin. A partir de entonces, cada elemento de esta constelación de artistas siguió su propio camino. 

Debido a lo anterior hay quienes se refieren al arte povera como un momento o una postura en lugar de un movimiento artístico. Sin embargo, durante su corto periodo de vida logró revolucionar el concepto de arte en sí mismo, así como la labor del artista en la sociedad. Y es por estas razones que se considera como uno de los grandes momentos del arte de posguerra.

¿Te gusta el arte povera? No cabe duda de que la idea radical de hacer arte con los materiales que se tienen a mano ha influido de manera profunda en el arte contemporáneo. Y así como los artistas de arte povera, puedes encontrar los medios para explorar tu lado artístico y expresar tu visión del mundo.

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