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¿Qué es la responsabilidad afectiva? Habla con las personas que te importan

¿Qué es la responsabilidad afectiva? Habla con las personas que te importan

Última actualización 24 de Septiembre del 2021Tiempo de lectura: 7 min.

Hugo Rodríguez

Es importante saber qué es la responsabilidad afectiva si sientes que en tus relaciones no hay la comunicación ni el cuidado mutuo suficiente.

¿Eres de aquellas personas que sufren por no ser capaces de expresar lo que sienten? Es probable que esto se deba a la falta de responsabilidad afectiva, la cual es muy importante para un buen desenvolvimiento en las relaciones de pareja, amistad y familia.

Si buscas basar tus vínculos en el diálogo, el respeto, la empatía, el cuidado mutuo y en elegir un camino de aprendizaje, conocerás lo importante que es ser responsable de forma afectiva.

En este post, te mostraremos qué implica la responsabilidad afectiva, de esa forma, te será más sencillo desarrollar y establecer vínculos sanos y honestos. También abordaremos su importancia y cómo este concepto ayuda a lidiar con las relaciones en la actualidad. ¿Estás listo?

¿Qué es la responsabilidad afectiva?

La responsabilidad afectiva es la comprensión del ser humano sobre la dinámica de las relaciones interpersonales. Está basada en el contexto y cuidado sobre los sentimientos y emociones que nacen en el marco de una relación, por lo que es muy importante conocer más sobre este concepto.

Según el portal Medium, se trata de ser consciente emocionalmente del impacto de tus acciones en los demás. Sólo siendo responsable afectivamente es que podemos crear vínculos duraderos y, por supuesto, sanos. Eso es lo que es la responsabilidad afectiva.

Antes de profundizar en el concepto de responsabilidad afectiva, piensa en cómo esperas y quieres que las personas te traten en las diferentes relaciones en las que participas en tu vida; puede ser en una relación de pareja, en una amistad e incluso en la familia. 

Con esta pregunta en mente, veamos qué es la responsabilidad afectiva con ayuda de la definición que propone el programa de televisión Diálogos en confianza del Canal Once del Instituto Politécnico Nacional de México:

“La responsabilidad afectiva es ser claros, respetuosos y empáticos con lo que pueda sentir el otro. [Aunque la responsabilidad afectiva no es exclusiva de las relaciones de pareja] En un vínculo amoroso no podemos ser egoístas y pensar solo en nuestro placer, lo más sano es establecer acuerdos que ambos respeten”.

Ahora, si analizamos qué es la responsabilidad afectiva con esta definición, sabremos por qué se complica tanto ser responsable afectivamente en las diferentes relaciones de la vida. Pues bien, principalmente, se debe a la falta de comunicación y a la falta de establecimiento de acuerdos.

Vamos a ver qué aspectos implica ser responsable afectivamente.

responsabilidad afectiva en parejas

Fuente: Pexels

¿Qué implica la responsabilidad afectiva?

Lamentablemente, y hay que decirlo abiertamente, en muchas relaciones se asume que cualquier acción o palabra están bien, por lo que se olvida que habrán cosas que molestarán o lastimarán a otros. Básicamente, desestimamos que cualquier acción tendrá una consecuencia, por lo que la falta de responsabilidad afectiva es un factor que puede erosionar una relación. 

En esencia, al preguntarnos sobre lo que es la responsabilidad afectiva es entender algunos aspectos fundamentales:

  • Entender que una relación va más allá de uno mismo: dejar el egoísmo a un lado y ser empáticos es fundamental. Hay otra persona involucrada, con sus virtudes y defectos, por lo que deberás aprender a lidiar, de la mejor forma posible, lo que representa compartir con otro ser.

  • Toda relación trae conflictos consigo: todos tenemos derecho a cometer errores. Pero algo esencial que debes comprender es que, siendo responsable afectivamente, debemos asumir la responsabilidad de nuestras acciones, ser capaz de pedir perdón y también de perdonar al otro. Aunque este ciclo no debe ser interminable ya que, de ser así, podrías estar lidiando con lo que conocemos como personas tóxicas.

  • Hacerse cargo de las emociones: básicamente, es entender que no puedes culpar al otro por lo que sientes. Hay que entender de dónde provienen esos sentimientos y lo que te quieren decir.

comunicacion en responsabilidad afectiva

Fuente: Pexels

¿Qué no es responsabilidad afectiva?

Como mencionamos anteriormente en lo que es la responsabilidad afectiva, no sólo se incluye a las relaciones de pareja. Cualquier tipo de vínculo puede verse afectado, como por ejemplo tus vínculos con:

  • Familiares.

  • Amigos.

  • Compañeros de trabajo.

En el marco de este concepto, debemos también aclarar qué es y que no es la responsabilidad afectiva. Este concepto suele tergiversarse, por lo que es fundamental sentar las bases del mismo.

La responsabilidad afectiva es:

  • Comunicar o manifestar nuestras expectativas y sentimientos sobre la relación en cuestión.

  • Establecer límites, de forma mutua, con la intención de mantener el respeto entre ambos.

  • Cuidado mutuo.

  • Comprender el peso de nuestras acciones y cómo inciden en la vida del otro.

  • Mantener una buena comunicación. Especialmente si vamos a tratar algún tema que nos molesta.

Con esto en mente, debemos entender qué no es la responsabilidad afectiva. Así no incurrimos en errores (en la medida de lo posible), al momento de establecer vínculos con el otro.

La responsabilidad afectiva no es:

  • Invalidar las emociones de la otra persona e impedir que las exprese.

  • Ir más allá de los límites establecidos.

  • Tener comportamientos que lleven al otro a ilusionarse con posibilidades, cuando nosotros no tenemos la intención de implicarnos.

  • Creer que la otra persona debe adivinar lo que sentimos, necesitamos o pensamos.

  • Mantener oculta información relevante, relacionada con nuestros sentimientos.

Si sientes que estás incurriendo en alguna de estas últimas acciones mencionadas, es momento de una revisión y de replantearte la forma en la que estás llevando el vínculo con esa persona. Y, aunque la responsabilidad afectiva no sea algo que funciona de un día para otro, aplicarla constantemente en tu vida diaria te servirá para sostener mejores vínculos con los otros.

En el caso de que nunca expresen los sentimientos y emociones, hasta que llega un punto donde alguien no aguanta más y explota; como resultado se generan conflictos y peleas. En ese sentido, resulta indispensable conocer cómo ser responsable afectivamente, por ello, ¡vamos al siguiente apartado!

 

¿Cómo ser responsable afectivamente?

Ahora que conoces qué es la responsabilidad afectiva, es momento de aprender a ejercer la responsabilidad afectiva y disfrutar de relaciones basadas en la confianza, respeto y cuidado mutuo.

Para ello, primero debemos entender qué implica la responsabilidad afectiva. Veamos los puntos principales que no puedes dejar pasar si pretendes asumir el ser responsable afectivamente en las relaciones de tu vida diaria:

1. Comunicación asertiva

Ya lo mencionamos antes, sin embargo, hay que hacerlo de nuevo; la comunicación asertiva es uno de los elementos más importantes para ejercer la responsabilidad afectiva. Sabemos que hoy en día, es complicado expresar qué queremos, qué nos molesta, que sentimos, entre muchos otros aspectos; no obstante, hablar de manera directa con claridad y honestidad es la solución y medida para prevenir y superar conflictos.

Si dominas y manejas lo que son las técnicas de comunicación asertiva más eficaces, no debes tener inconvenientes en expresarte con claridad ante cualquier situación.

2. Establecimiento de acuerdos 

Sin importar de qué relación se esté hablando, los acuerdos son la mejor forma de superar problemas y conflictos. En el caso de la responsabilidad afectiva en una relación de pareja, una forma de aplicarla es estableciendo qué está permitido y qué no mediante el diálogo.  

Pensemos en una pareja en la que una parte no está de acuerdo ni se siente cómoda con las muestras de afecto en público, sin embargo, la otra parte continúa haciéndolo porque no sabe de esa incomodidad, pues su pareja nunca lo ha expresado.  

En este caso, un ejemplo de responsabilidad afectiva sería que, al inicio de la relación las dos partes (o las partes que sean), se tomen el tiempo de dialogar para hablar de sus necesidades y establecer los acuerdos necesarios para llevar una relación lo más sana posible. 

Si lo pensamos mejor, la responsabilidad afectiva se parece mucho a un proceso de negociación, en el cual, por medio de la comunicación se llega a un acuerdo beneficioso para los involucrados.

Con todo esto, pretendemos enfatizar lo importante que es mantener la comunicación en los diferentes tipos de relaciones. Sin duda, el diálogo es la mejor forma de conocer qué es lo que otra persona necesita y de comunicar lo que nosotros queremos.

responsabilidad afectiva relacion

Fuente: Pexels

3. Comprender que una relación consta de más de una persona

Como vimos, al conocer qué es la responsabilidad afectiva, en cualquier relación no debe haber lugar para el egoísmo, es decir, es necesario olvidar la idea de que uno mismo es lo que más importa y empezar a considerar a los demás. Al respecto, la psicoanalista Adriana Ortiz Barraza, en el programa Diálogos en confianza, explica:

“Efectivamente, la responsabilidad afectiva tiene que ver con la empatía, pero la empatía tiene que ver de fondo con romper tu narcisismo y entender que hay un otro”.

Por otra parte, nuestra profesora Maia Mazar, en su Curso de herramientas para el manejo de conflictos, explica que la empatía (la capacidad de ponerse en el lugar del otro) es una herramienta para solucionar inconvenientes:

“Cuando no podemos llegar a una solución, una técnica que es muy útil es pensar en qué es lo que le está pasando a la otra persona. Nosotros lo que podemos hacer, en ese caso, es pensar desde uno mismo qué es lo que nos está pasando y hacer el ejercicio de qué es lo que está pensando el otro”

4. Tener claro que cualquier relación tendrá complicaciones

La responsabilidad afectiva implica comprometerse con las personas y entender que, inevitablemente, habrá momentos complicados y no por eso vamos a desaparecer.

Lo mejor será actuar con responsabilidad y afrontar esos problemas por medio de la comunicación y del establecimiento de acuerdos.

 

5. Considerar que cualquier acción tendrá una consecuencia

Este punto de la responsabilidad afectiva engloba todos los anteriores. Ten en mente que cualquier palabra y acción van a producir una reacción en la otra persona, por ello, es indispensable saber cómo ser empático y detenerse a pensar si lo que estamos haciendo afecta a otros.

No pienses que la responsabilidad afectiva implica actuar de manera perfecta, porque es imposible. Se trata de actuar y hablar con empatía y respeto, de establecer acuerdos (mediante el diálogo) con la finalidad de respetar a los demás y, en caso de equivocarse y provocar un conflicto, ser responsables y asumir las consecuencias y buscar una solución positiva para todas las partes involucradas.

El objetivo de la responsabilidad afectiva es no hacer sufrir a la otra persona e implica hacerse cargo de lo que podríamos ocasionar en los demás, ya sea familia, amistad o pareja.

emociones en responsabilidad afectiva

Fuente: Pexels

Importancia de la responsabilidad afectiva

Ahora que ya conoces qué es la responsabilidad afectiva y los puntos principales para asumir la responsabilidad afectiva en las diferentes relaciones de la vida diaria, el siguiente paso es conocer por qué es importante hablar y empezar a ejercer esta forma de actuar.

Principalmente, la responsabilidad afectiva nos ayudará afrontar y superar conflictos con otras personas, porque hay que tenerlo claro, los conflictos no van a dejar de existir; sin embargo, la responsabilidad afectiva busca que se solucionen y se superen.

En ese contexto, nuestra profesora Maia Mazar indica que el conflicto no es negativo, más bien, hay que verlo "como una oportunidad" para desarrollar habilidades para manejarlo.

Además, conocer lo que es la responsabilidad afectiva te servirá para gestionar de mejor forma tus emociones y sentimientos. Poco a poco tu capacidad de asertividad y empatía irán en desarrollo, lo que te ayudará a una mayor estabilidad como persona.

Obviamente, no podemos asegurarte que ser responsable afectivamente te libre de dolores emocionales. Esta es una realidad que siempre está presente, pero, mediante lo que es la responsabilidad afectiva, podemos crear una base que nos ayudará a manejar las situaciones y momentos difíciles de la mejor forma posible.

De igual modo, la responsabilidad afectiva te permite la posibilidad de poder ayudar a las personas más cercanas a ti, para que puedan lidiar con sus problemas y, así, acompañarlas de forma afectiva. 

Estos son algunos beneficios de ser conscientes de lo que es la responsabilidad afectiva. Convertirte en un mejor ser humano, más empático y comprensivo, ¿no es una buena meta a la cual querrías llegar?

responsabilidad afectiva relaciones pareja

Fuente: Pexels

La responsabilidad afectiva en las relaciones actuales

Antes de terminar, una consulta: ¿realmente se está ejerciendo la responsabilidad afectiva en nuestra actualidad? En un mundo que ha avanzado tanto en cuestiones tecnológicas y científicas, ¿se podría decir que también se ha avanzado en cuestiones humanas e interpersonales?

Hablando exclusivamente del tema del amor y las relaciones de parejas, debemos decir que los temas de la monogamia y el matrimonio dominaron el imaginario colectivo durante mucho tiempo (al menos, en el pensamiento occidental tradicional). Sin embargo, con los cambios sufridos a nivel social, cultural e, inclusive, económico, encontramos que se ha transformado por completo la forma en la que las personas establecen sus vínculos.

Veamos en qué aspectos incide la responsabilidad afectiva en la actualidad:

1. Lidiar con el “¿qué somos?”

Actualmente, existen formas como las "relaciones casuales" o "relaciones abiertas", que han sido asumidas como nuevas maneras de relacionarnos entre sí, siendo una alternativa válida a las relaciones de pareja tradicionales. Ojo, sabemos que siempre han existido, sólo que ahora estas variantes buscan ser comprendidas, por lo que se ha planteado la necesidad de reflexionar sobre ellas.

Y aquí es donde entra lo que es la responsabilidad afectiva. Esta concepción, como ya sabemos, sirve para que te plantees que todo vínculo conlleva implicaciones para las personas involucradas, sin importar el nombre que le demos o el tiempo que permanezcamos sosteniendo esa relación.

Por esta razón, independientemente del "título" que hayan decidido darle a su relación, lo más importante es que ambos estén de acuerdo en las bases de ese vínculo, sean conscientes de lo que quieren y mantengan una buena comunicación, sin incurrir en falsas promesas y engaños. Así podrás hacer funcionar cualquier tipo de nexo que establezcas con otros.

2. El ghosting

Aunque no lo creas, existe una relación entre lo que es la responsabilidad afectiva y el ghosting. sin embargo, lo que vincula a ambos términos es que son completamente opuestos.

Como mencionamos anteriormente, el avance de las nuevas tecnologías han traído beneficios a muchas personas. Pero, inevitablemente, cambiaron la forma de comunicarnos, ofreciéndonos múltiples posibilidades. Y en este contexto es que surge el ghosting, la finalización de una relación afectiva, de forma unilateral (sin necesidad de avisar u ofrecer explicaciones).

La persona que está dispuesta a romper el vínculo lo hace sólo para evitar afrontar la ruptura, por lo que decide bloquear cualquier tipo de contacto con su pareja. Esta situación sólo refleja una falta de comunicación y de cuidado por la otra persona, sin tomar en consideración los sentimientos del otro, creyendo que con sólo desaparecer romperá cualquier clase de vínculo.

Las bases de lo que es la responsabilidad afectiva contradicen esta práctica. Se trata de poder lidiar con la ruptura de una forma sincera que, por muy doloroso que pueda ser para el otro el ser honestos, estarás siendo responsable con las relaciones que estableces. De otra forma, sólo estarás huyendo de una situación incómoda, sin tener en cuenta los sentimientos de la otra persona (y eso es peor).

Como bien dice la profesora Nia Ayanz en su clase abierta del curso de Liderazgo e inteligencia emocional, "las emociones mueven a las personas y las personas mueven los resultados". Así que, no descuides este apartado.

3. La romantización del vínculo

Si algo hemos aprendido, en los últimos tiempos, es que el amor no sólo está en los vínculos heterosexuales y monogámicos. Hay miles de formas de querer a otros que van más allá del cuento de la "media naranja", por lo que saber qué es la responsabilidad afectiva se hace imprescindible para comprender la dinámica de las relaciones actuales.

El amor romántico, como idea, suena muy bien. Sin embargo, es necesario abandonar esta idea y dejar de idealizar a la otra persona como ese ser humano que resolverá todos nuestros problemas afectivos, ya que sólo estarás cargando a esta figura con expectativas.

Los vínculos afectivos y amorosos no implican el hecho de estar en deuda con otra persona, ni siquiera esperar que se comporte de la forma que tu quieres. Esa persona es un ser independiente, con sus virtudes y defectos, por lo que sólo entendiendo esto y manteniendo una base de respeto y comunicación, podrás sostener una relación sana.

No se trata de esperar que el otro haga "lo que tú esperas de él". Se trata de querer y aceptar al otro como es y, aunque no se puede garantizar el amor eterno o "para toda la vida", sí podrás mantener un vínculo sano, en el que se asuman responsabilidades y compromisos por el respeto de las emociones (propias y ajenas).

Ahora que conoces qué es la responsabilidad afectiva, intenta ponerla en práctica en las diferentes relaciones en las que eres partícipe. Sabemos que no es nada sencillo, puesto que todas las relaciones implican dificultades y conflictos, los cuales valdrá la pena manejar y superar, si realmente tienes interés en una relación. 

Ya cuentas con la ventaja de saber por qué es importante la responsabilidad afectiva pero, con el objetivo de que aprendas a afrontar conflictos al ejercer la responsabilidad afectiva, te invitamos a nuestros cursos de Estilo de vida online, con los que serás capaz de gestionar cualquier tipo de conflicto de manera sana, eficiente y constructiva. ¡Te deseamos mucha suerte!

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