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Los mejores ejemplos de Ikigai para levantarte de la cama día a día

Los mejores ejemplos de Ikigai para levantarte de la cama día a día

Última actualización 3 de Marzo del 2022Tiempo de lectura: 7 min.

Alexandra Carranza

¿Oíste alguna vez del modelo Ikigai? ¿Conoces ejemplos de Ikigai cotidianos que te ayuden a vivirlo? Si solo sabes que es una técnica japonesa de desarrollo personal, pero te intriga saber por qué todo el mundo lo relaciona con la felicidad, en este artículo entenderás las razones por las que debes despertar cada día. Y es que el Ikigai es justamente eso, el poderoso motivo que te hace levantar cada mañana de tu cama.

El Ikigai se traduce como el sentido del valor de la vida, el cual implica una búsqueda constante que requiere una gran introspección. No se trata solo de alcanzarlo, sino también de aprender cada día del proceso de encontrar el significado de tu razón de ser y de conectar con lo que te apasiona, ¡sin perder de vista el norte! 

Según Yoel Chlimper, cofundador de Mambo y WUF, y profesor del curso online de Emprender para ser feliz, “el Ikigai es una intersección de cuatro círculos en el que tienes que describir lo que más disfrutas, aquello en lo que eres bueno, por qué te pagarían y qué es lo que el mundo necesita. En la intersección de estas cuatro preguntas está la respuesta a qué deberías dedicar tu tiempo, que no sea solo una profesión para ganar dinero”.

Por eso, en esta nota te mostraremos ejemplos de Ikigai personal que te ayudarán a definir tus aspiraciones personales y profesionales. Además, te explicaremos cómo surgió esta filosofía de vida y te brindaremos consejos para que puedas alinearte con tu Ikigai cada día.

1. Reconecta con la naturaleza

El ritmo de estos tiempos ha acostumbrado a que las personas estén en muchas actividades (o inclusive en muchos lugares) a la vez, pero ninguna la terminan haciendo bien. Porque en realidad no disfrutas ninguna, ya que complacerte con lo que haces implica, justamente, poner toda tu presencia en eso.

Lo que puedes hacer para estar más presente es tomar este ejemplo de Ikigai, es decir, alejarte del estrés tecnológico. Dejar los celulares por un periodo determinado de tiempo es fundamental para sentir paz mental y alinearte con tu Ikigai.

Hay que reconocer que tener un espacio para ver un paisaje, respirar y sentir armonía con la naturaleza te permite estar presente. Incluso, recuerda lo maravillosa que es la vida, la base del modelo Ikigai. Definitivamente, revisar el calendario en tu laptop cada media hora te transmite todo lo contrario. ¡Para un rato!

Conexión de los cinco sentidos

Aunque la mayoría de la gente vive en ciudades en estos días, los seres humanos están hechos para ser parte del mundo natural. Deberíamos volver a él a menudo para recargar nuestras energías.

¿Estás familiarizado con la palabra japonesa “shinrin-yoku”? Se traduce como "baño de bosque" y significa conectarse con la naturaleza usando los cinco sentidos de la vista, el oído, el gusto, el olfato y el tacto. Es uno de los buenos ejemplos de Ikigai y una práctica de atención plena para ayudarte a reconectar con la naturaleza para que puedas rejuvenecer el cuerpo y darle a la mente un momento de paz.

Agendar esos momentos de desconexión quizás suena contradictorio, pero para establecerlo como hábito es necesario. Si dejas que te provoque, terminarás olvidándolo, sobre todo en medio del montón de pendientes que puedes tener cada día.

mujer en la naturalezaImagen: Freepik

2. Haz memorables tus días

Este ejemplo de modelo Ikigai es muy práctico, pero sus efectos son increíblemente profundos. Para hacerlo necesitas poner tu alarma 5 minutos antes cada día y usar ese tiempo para plantearte 3 preguntas. ¡Anótalas!

  • ¿Me acordaré de hoy?

  • ¿Me quiero acordar de hoy?

  • ¿Qué voy a hacer para recordar el día de hoy?

El efecto de estas preguntas es interesante porque te hace entender el poder que tienes sobre tus recuerdos, y sobre tu vida misma. Es cierto que no puedes controlarlo todo, pero no olvides que sí tienes la capacidad de tomar decisiones que pueden cambiar totalmente tu rutina.

Por ejemplo, si eres de las personas que toma el mismo camino para ir al trabajo, esta vez toma uno distinto. Si sueles ir en carro, esta vez coge tu bicicleta. Mejor si no estás acostumbrado a hacerlo, seguramente así recordarás el día que te atreviste. Si eres de los que suele hacer las compras en un mismo lugar todas las semanas, prueba nuevas opciones.

Lo importante es que las preguntas de este ejemplo de Ikiigai personal te mantienen atento a lo que va sucediendo en tu día, que te traigan al presente. La pregunta #3 la irás respondiendo a lo largo del día. Recuerda que ¡está en tu poder! Y este ejemplo de Ikigai te ayudará a utilizarlo. 

Al finalizar tu jornada, volverás a preguntarte la #1 y la #2. Verás que hay cosas que suceden y que no puedes olvidar. Sin embargo, puedes construir lo que quieres recordar. Darle un sentido más dinámico a tu día, te mantendrá presente. ¡Pruébalo!

 

3. Detente a los detalles 

Los detalles siempre están ahí. Nosotros somos los que vamos a mil por hora y no los apreciamos. ¿Sabes que te puede ayudar a encontrarlos? La fotografía. Este es otro de los ejemplos de Ikigai personal.

Al ser fotógrafa/o y salir a las calles, justamente, puedes encontrar esos detalles que harán acercarte al propósito del Ikigai. Por eso, trata de darte 20 minutos para salir a caminar y capturar escenas con tu celular. 

Las fotos no quedan tan mal y lo interesante es entender porqué te llaman la atención ciertos elementos y otros no, por ejemplo, unas flores, el cielo, las luces, etc. Detenerte a observar y enfocar te invita a estar presente y a conectar contigo.

mujer observando el mundoImagen: Unsplash

4. Habla del presente

Francesc Miralles, el escritor español que dio a conocer el concepto de Ikigai en todo el mundo, comentó en una entrevista que cuando nos reunimos con nuestros amigos es común hablar de recuerdos o también planear cosas. ¡Error!

El modelo Ikigai invita a que hablemos del presente cuando estemos compartiendo, que comentemos sobre lo bien que nos sentimos en ese preciso momento, que describamos un poco el entorno. La luz del ambiente, los sabores si es que estamos comiendo algo, las sensaciones, los colores, etc.

Entonces, cuando salgas con alguien y después de un silencio te diga “hace frío”, no lo juzgues, quizás no fue por llenar el vacío. Ese es un comentario digno de una persona que está conectada con el presente. Verbalizar lo que perciben tus sentidos es genial para vivir en el aquí y ahora.

amigos conversandoImagen: Unsplash

5. Vive como si fuese la última vez 

Este ejemplo del modelo Ikigai también fue explicado por el escritor Francesc en su libro Ichigo Ichie. Él propone que, cuando uno haga una reunión con sus seres queridos, los debe atender como si fuese la última vez que va a verlos.

En definitiva, es uno de los ejemplos de Ikigai que te invita a estar más presente, a dejar de lado el móvil, a disfrutar de cada conversación y de cada risa. En lugar de ver ese momento como un evento más, le das la importancia que realmente merece porque cada momento es único e irrepetible. 

Entonces, según Francesc, uno se desenvolverá de manera atenta, auténtica y agradecida, pensando que si todo termina hoy, las personas que aprecias se llevarán un buen recuerdo de ti, recordarán a la persona que realmente eres.

familia compartiendoImagen: Unsplash

6. Sal de tu zona de confort

Esto sonará cliché, pero no hay forma de encontrar el verdadero sentido de tu vida si no sales de tu espacio de seguridad. Alejarte de tus rutinas, del contexto que por mucho tiempo ha influenciado en la persona que hoy eres, es la mejor manera de encontrarte contigo mismo, y que es un ejemplo de Ikigai que debes aplicarlo si quieres encontrar tu propósito en el mundo y desarrollar una mentalidad de crecimiento.

Si lo haces, verás que es el mejor momento para reconectar con tu Ikigai. Este espacio y tiempo te permitirá redefinir tus prioridades y planes, sin que cualquier otra persona interfiera. ¡Eres tú, contigo!

Todo viaje es un aprendizaje, hace crecer tu perspectiva, te permite conocer distintas realidades. Es así como empiezas a mirar las cosas de otra manera, te alejas de lo conocido, te descubres en esa soledad fuera de tu entorno, pero más dentro de ti que nunca.

persona en una montañaImagen: Unsplash

7. Bebe una taza de café cada mañana

En el libro “The Little Book of Ikigai”, el autor Ken Mogi afirma que la alegría de las pequeñas cosas es uno de los cinco pilares del Ikigai, con la idea de lo que te da placer puede ser o contribuir a tu sentido de vida. En ese sentido, el beber café no solo es un ejemplo de Ikigai personal, sino también es una fuerte conexión de servicio a los demás, ya sean familiares, amigos, estudiantes, clientes o empleadores.

En el contexto de su café de la mañana, Ken escribe:

"... es costumbre en Japón tomar algo dulce a primera hora de la mañana, tradicionalmente con té verde, aunque cada vez más se reemplaza con café o té negro. Sin duda tiene sentido. No importa en qué parte del mundo te encuentres, si adquieres el hábito de tener tus cosas favoritas poco después de levantarte (por ejemplo, chocolate y café), se liberará la dopamina en tu cerebro, reforzando las acciones (levantarse) antes de recibir tu premio (chocolate y café)".

Entonces, una taza de café podría contribuir a tu Ikigai, pero también te recomendamos que bebas té verde de hojas sueltas. ¡Un increíble impulso de Ikigai!

pareja en una cafeteríaImagen: Unsplash

8. Sigue la regla del 80%

Menos es más cuando se trata de comer para una vida larga. De acuerdo con la regla del 80%, para mantenerte saludable por más tiempo, debes comer un poco menos de lo que exige tu estómago en lugar de llenarte.

“Hara hachi bun me” es un proverbio japonés de 2500 años que significa “estómago lleno en ocho partes” o “come solo al 80% de tu capacidad”. La mayoría de los japoneses dicen "Hara hachi bun me" al terminar de comer para indicar que se sienten casi llenos.

Piensa en la frase “Hara hachi bun me” como un mantra basado en la sabiduría que los japoneses han practicado durante cientos de años, y que forma parte de sus ejemplos de Ikigai día a día. Podrías decir "Hara hachi bun me" antes o hacia el final de tu comida para recordarte que no debes ingerir alimentos en exceso.

proverbio japonés Hara hachi bun meFuente: La Vanguardia

9. Toma el rumbo de tu vida con calma

Tener prisa es inversamente proporcional a la calidad de vida. Como dice el viejo refrán “Camina despacio y llegarás lejos”. Cuando dejas atrás la urgencia, la vida y el tiempo adquieren un nuevo significado.

Si tienes prisa, es probable que no tengas el control y puedas estar bajo estrés. Tomar las cosas con calma significa que eres más consciente de tus decisiones, tienes el control y la mayoría de las veces haces lo que quieres hacer.

mujer con una florFuente: Pexels

¿Cómo surgió el método Ikigai?

Ahora que ya te mostramos ejemplos de Ikigai aterrizados a nuestra cotidianidad, también es necesario saber de dónde viene el término. Vamos lento, tal cual propone este modelo. 

El término Ikigai fue acuñado por el escritor español Francesc Miralles cuando fue a investigar a una comunidad de Okinawa, Japón, debido a que esta tenía el récord Guinness de longevidad en el mundo. Francesc quiso averiguar el motivo, y saber qué había ahí que los hacía vivir más tiempo.

Buscando datos para entender este fenómeno, recolectó información sobre alimentación, hábitos y ejercicio físico. Sin embargo, la respuesta no estaba por ahí.

La incógnita fue resuelta el día que, conversando con un centenario, Francesc le preguntó: ¿cómo haces para seguir teniendo tantas ganas de vivir? Y este le dijo: "yo tengo mi Ikigai". El Ikigai está formado por dos términos japoneses en el que /iki/ es vida y /gay/ es “que merezca la pena”.

En otros idiomas se ha traducido como misión o propósito de vida. En pocas palabras, el Ikigai guía el sentido de nuestra existencia. ¡Qué profundo! ¿Será posible descubrir nuestro Ikigai? ¡Con los ejemplos de Ikigai es posible!

 

¿Cómo definir tu Ikigai?

Podría decirse que la búsqueda del Ikigai, la razón de ser o despertar cada mañana con alegría, es lo que muchas personas ya están haciendo, ya sea conscientemente o no. 

Aunque las concepciones del modelo Ikigai pueden variar, como hemos visto, existe un acuerdo general en que encontrar este propósito motivador en la vida se asocia con una mayor realización y felicidad.

Existen impulsos humanos básicos para perseguir tus pasiones, desarrollar tus talentos, ayudar a los demás y ganarte la vida. Simultáneamente, no siempre está claro dónde podrían unirse estos impulsos en un camino que conduce a una vida plena. Aquí es donde entran la reflexión y el autoestudio.

Por eso, a continuación, te compartiremos una serie de elementos para definir tu Ikigai y construir un modelo de vida que te genere motivación y paz mental.

Elementos clave del modelo Ikigai

Para que entiendas cómo funciona el Ikigai, te resumiremos sus elementos clave:

1. Tu pasión y tu talento

El Ikigai se compone de lo que te gusta hacer, lo que te hace feliz y, también, de aquello en lo que eres bueno. Tu talento es aquello en lo que destacas y por lo que recibirías una remuneración económica.

Por otro lado, tu pasión es algo que podrías hacer día y noche sin sentir el paso de las horas. Se trata de algo que disfrutas muchísimo. Es eso que te sacará una sonrisa, aunque hayas tenido un pésimo día.

2. Lo que necesita el mundo

Hoy la situación global a nivel social y medioambiental es crítica, y a muchos nos pasa que no estamos tranquilos si no contribuimos a hacer de nuestro entorno un espacio más consciente. Satisfacer esa inclinación por ayudar en comunidad también nos acerca a entender qué es el modelo Ikigai.

Parece que algunos ya lo tienen, personas que desde jóvenes tienen un talento y eso se convierte en sus vidas mismas, por ejemplo, los futbolistas profesionales. Pero hay que tener en cuenta que conforme pasa el tiempo vamos cambiando de pareceres, de inclinaciones e, incluso, de profesiones. Entonces ¿podemos tener varios Ikigai a lo largo de nuestra vida? ¡Claro que sí!  

modelo IkigaiFuente: El Cronista

Pues bien, ya sabes en qué consiste el Ikigai y cómo ponerlo en práctica, ahora solo debes elegir los ejemplos de Ikigai que más te gusten para llevarlos a cabo. Si te interesa aprender más sobre cómo hacer tu proyecto de vida siguiendo esta técnica japonesa, recuerda que puedes adquirir el libro “El Método Ikigai: Despierta tu Verdadera Pasión y Cumple tus Propósitos Vitales” y profundizar en esta filosofía.

Este bestseller ha sido recomendado por artistas como Dani Rovira, actor español que superó el cáncer, y que plantea una reflexión de la lectura. Así como él, todos atravesamos momentos difíciles, contextos que nos hacen tocar fondo y cuestionar nuestro rumbo y nuestra rutina. Es entonces cuando la vida nos empuja a preguntarnos: "¿Vivimos felices?", "¿Nos hace sentido la rutina que llevamos?"

Si la respuesta es que no, relájate y respira, tienes todo el tiempo del mundo para revertirla. Recuerda vivir un día a la vez porque cada día es único. El modelo Ikigai estará siempre para guiarte en ese camino.

¿No sabes cómo definir las necesidades de tu vida y esclarecer todo lo que te apasiona? No te preocupes, con la ayuda de nuestros cursos online de emprendimiento y negocios podrás balancear los aspectos más importantes de tu vida, fortalecer el ámbito profesional y alcanzar una felicidad plena.

¡Nos vemos!

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