✍ Palabras sensoriales para fortalecer tu escritura | Crehana para empresas
Palabras sensoriales para poner tus sentidos al límite

Palabras sensoriales para poner tus sentidos al límite

Última actualización 2 de Septiembre del 2021Tiempo de lectura: 7 min.

Jorge Iván Cubillos Aldana

El Perfume, de Patrick Süskind, está lleno de palabras sensoriales. Nada más veamos un poco de sus primeras líneas: “reinaba en las ciudades un hedor apenas concebible para el hombre moderno. Las calles apestaban a estiércol, los patios interiores apestaban a orina, los huecos de las escaleras apestaban a madera podrida y excrementos de rata, las cocinas, a col podrida y grasa de carnero; los aposentos sin ventilación apestaban a polvo enmohecido; los dormitorios, a sábanas grasientas, a edredones húmedos y al penetrante olor dulzón de los orinales”

Si sentiste desagrado Süskind cumplió su objetivo, a través del lenguaje sensorial. Si actualmente estás trabajando en ideas de escritura creativa, que bien podrían ser para un e-mail al ejecutivo de mercadeo de una compañía para que te patrocine un proyecto, ciertamente las palabras sensoriales adecuadas podrían hacer la diferencia entre pasar desapercibido y ser tenido en cuenta para generar una cita. Y ni qué decir de las narraciones en prosa. 

Mejor dicho, las palabras sensoriales tienen el poder de activar tus sentidos y tu imaginación si las lees, y despertar los de los demás si las escribes, de manera que puedas crear una imagen mental de cómo es una persona, un lugar, un olor, un sonido y hasta un dolor. Son poderosas, y por eso nos enganchamos con los libros de Ken Follet y de Carlos Ruiz Zafón. Ahora bien, ¿cuáles son estas palabras y cómo pueden ser usadas en distintos escenarios? Haremos una lista de algunas, y te mostraremos algunos ejemplos, ¿vale? No olvides tu libreta de anotaciones porque te será de mucha utilidad. 

¿Qué son las palabras sensoriales?

Las palabras sensoriales son palabras descriptivas sobre cómo experimentamos el mundo a través de nuestros sentidos: gusto, olfato, vista, oído y tacto, sin importar el orden. La verdad es que añadirle un poco de lenguaje sensorial a un texto ordinario puede alterar positivamente el resultado. Entonces, cada palabra sensorial, según el sentido que quieras despertar, tiene una función.

Para activar la vista

Te servirán para indicar colores, formas o apariencia. Son palabras sensoriales bastante útiles para describir lugares y personajes. Por ejemplo. Si hablas de una montaña inmensa te estarás refiriendo a un gran tamaño, y si hablas de alguien desgarbado o rollizo, puedes hacerte una idea de las características físicas de algo o de alguien.

lenguaje sensorial sobre la vistaFoto: Pexels

Para activar el tacto

Son palabras sensoriales que te funcionarán para indicar texturas, temperaturas, o sensaciones más etéreas, como por ejemplo, escalofriante, o abrasador.

lenguaje sensorial sobre el tactoFoto: Pexels

Para activar el olfato

Lo que tienen estas palabras sensoriales es que logran producir sensaciones que van más allá del buen o mal olor. Basta con mirar el ejemplo del principio con el perfume, para entender que el escenario es hostil, y el aroma no es el mejor.

imagen sensorial sobre algo que huele malFoto: Pexels

Para activar el oído

¿Estruendoso, chillón o tenue, te parecen familiares? ¿Te hacen pensar en algo? Estas palabras pueden hacerte recordar el sonido de un trueno y la banda sonora de “Insidious”.

imagen sensorial sobre algo ruidosoFoto: Pexels

Para activar el gusto

Definitivamente son palabras sensoriales muy poderosas. Imagina que te describen que el café tenía sabor intenso, pero que aquella mañana el desayuno, pese a no tener carne animal tenía sabor a pescado crudo. Y, de repente, si no tienes claro ese sabor, igual te lo imaginas, ¿no? —y de paso recuerdas cómo huele—.

algo sabe mal palabras sensorialesFoto: Pexels

Piensa en un abogado. El lenguaje legal con frecuencia suele ser complejo por el uso de palabras técnicas y textos extensos. Pero, ¿qué pasa si un abogado litigante dice en una audiencia: “Señor Juez, la escena era espeluznante, pero ninguno de los implicados salió herido”? Si estabas invitado a la audiencia y llegas tarde, justo cuanod el abogado dijo eso, inmediatamente podrías imaginar diversas situaciones, ¿verdad?

Ahora, no creas que el uso de palabras sensoriales tiene incidencia únicamente en la literatura o en la poesía. Como te mencionamos en un principio, un texto ejecutivo puede cambiar las cosas para cerrar un negocio, o para conseguir tu próximo trabajo. 

No es lo mismo que en tu currículum indiques que eres un profesional titulado en una carrera con mucha experiencia sin mencionar algo específico, a decir que eres todo eso, pero apasionado y muy feliz.

El lenguaje sensorial ayudará a que tus lectores experimenten tus palabras, casi como si estuvieran presentes, justo en el medio de tu historia. Además, las palabras sensoriales le añaden personalidad a un contenido que podría ser considerado aburrido, destacándose en un mar de voces que suenan igual. Te lo explicamos.

 

¿Cómo funcionan las palabras sensoriales?

Cuando lees palabras sensoriales se iluminan diferentes áreas de tu cerebro, versus el leer palabras no sensoriales, para las cuales tu cerebro solo procesa un texto cualquiera. Entonces tu cerebro interpreta a las palabras sensoriales como si pudieras probar un pastel dulce en la realidad, como si vieras un despliegue de colores deslumbrante, o como si sintieras una textura áspera.

También hay hallazgos previos que sugieren cuáles son los recursos literarios  que más usan palabras sensoriales. Las onomatopeyas y las interjecciones son los más utilizados, y luego las mismas suelen ser verbos y adjetivos, seguidas por sustantivos y palabras gramaticales.

Además, su uso no se distribuye por igual: “las palabras auditivas y táctiles tienden a ser más icónicas que las palabras que denotan conceptos relacionados con el gusto, el olfato y la vista”, o por lo menos eso dice un artículo del volúmen 18 de la revista Interaction Studies.   

En cualquier caso, el uso de las palabras sensoriales, como lo dijimos antes, tiene objetivos alcanzables en diferentes ámbitos, y el efecto, a grosso modo, será el mismo. Técnicamente, por poner en una etiqueta que los huevos que consumen provienen de una granja orgánica, o que el jugo de naranja que tomas está fresco, las ventas de un producto pueden aumentar hasta 28%. Una cuota extra de responsabilidad por el alcance que pueden llegar a tener.

foto sobre las palabras sensoriales y el dineroFoto: Pexels

¿Cómo se usan las palabras sensoriales?

Uno de los consejos para escribir palabras sensoriales es que te ubiques de esta manera: En una esquina redacta cómo se verían las frases sin palabras sensoriales, y en la otra frases con lenguaje sensorial. Sería más o menos algo así, en el título de un blog post:

Sin palabras sensoriales: 5 consejos para convertir información en un tutorial 

Con palabras sensoriales: 5 consejos para convertir información monótona en un tutorial tentador

Y el mismo ejercicio lo puedes aplicar con miles de variaciones. Por ejemplo, no es lo mismo que intercambies un correo electrónico corporativo con y sin lenguaje sensorial:

Sin palabras sensoriales: “Actualmente estoy ocupado para emprender nuevos proyectos”.

Con palabras sensoriales: “Desafortunadamente mi agenda está repleta; no puedo meterme en nuevos proyectos”.

¿Notas la diferencia? Depronto si tomas un curso de redacción creativa publicitaria en Crehana obtendrías unas bases enormes sobre cómo dirigir un texto que llame la atención, pero previo a eso, el uso de palabras sensoriales en tu escritura del día a día amplifica la connotación que quieres darle a la frase que estás escribiendo. A veces no se requiere de entregar muchas explicaciones porque su uso permite que imagines o intuyas esas características únicas de lo que describes.

Ahora bien, ¿Cuáles son esas palabras sensoriales que deberías aplicar a tu escritura para despertar los sentidos de tus lectores? Ciertamente no hay una única lista, hay miles de palabras posibles, pero mencionamos al principio de esta nota a Carlos Ruíz Zafón y a Ken Follet. Los tomaremos de ejemplo con dos de sus obras más vendidas: El laberinto de los espíritus y Los Pilares de la Tierra. Veamos:

 

Más de 300 ejemplos de palabras sensoriales

En Los Pilares de la Tierra, uno de los Best Sellers del autor inglés Ken Follet, encontramos estas palabras sensoriales en sus primeras páginas del Prólogo y el primer capítulo.

Chiquillos

oscuro

cautela

sigiloso

ligero

inmaculada

arracimadas

helado

silencioso

macabro

sólidas

próspero

negra oscuridad

rápida

indolora

soez

cauteloso

estrecho

densa

gris

pesada

insensato

encarnizado

normal

blanco (como la nieve)

feo

alto

delgado

inclinado

vivaz

alerta

escalofriantes

desgarrador

fuerte

tristeza

brillante

sensual

grueso

corriente

largo

abundante

despejada

hermosa

ancha

abultado

hundido

intenso

luminoso

asombroso

íntimo

suave

harapos

expectante

joven

siniestro

impresionante

maravilloso

a raya

chasquido

azotó

asentimiento

alarido

extendido

alzado

temeroso

efectivo

aterrado

hipnótico

dorado

sufrimiento

remordimiento

atormentado

impureza

brotar

descabezado

salpicar

asco

en un santiamén

fastidio

fija

pálido

juvenil

azulado

desigual

manchado

burbujeante

límpido

sudor

grande

cuidadosamente

parecido

castaño claro

ojos verdosos

bien parecido

castaña

rizada

hermosa

rubia

lujosa

baja

difícil

fácil

suavemente

pequeños

molesto

resentido

cuidadoso

bien

perfecto

leve

insignificante

ambicioso

estricto

ínfimo

maravilla

sorprendido

incomprensible

incompetente

suficiente

malo

criados

establos

terrible

imponente

grandiosidad

nuevo

rico

bonito

fortaleza

pardo

recio

recogido

horror

polvoriento

sorbo

cuerpecillo

huesudo

montón

preñada

aburrido

dulce

picante

fijamente

bocado

ruborizarse

felices

helada

enfurecido

decepcionado

frío

 

¿Alcanzaste a sentir o a imaginar cada una de ellas? Por su parte, Carlos Ruiz Zafón en su libro “El Laberinto de Los Espíritus”  agrega las siguientes palabras sensoriales en su prólogo y primer capítulo.

antiguo

joven

grito

angustia

primera

suspendido

infinito

congelado

viejo

borroso

inmóvil

lágrimas

conjutro

exhausto

invisible

terrible

curvada

oculto

bordado

azul

pesado

flaqueado

fabuloso

eterno

pálido

blanco

sellado

cerrado

inerte

ausente

perdido

fría

mármol

embrujado

oscurecido

derretido

atronador

eco

empapado

mintió

látima

paciencia

puro

ligero

desesperado

atrapado

escondido

profunda

miedo

abrazo

bendito

crío

amargo

poco

desenroscar

solemnidad

asentir

dinamita

anís

brandy

tuerto

aroma

catalán

valiente

infernal

terremoto

sopor

temple

brebaje

sorbo

aflojar

resoplar

licor

futuro

palmar

cariñosamente

pánico

sordo

vidrioso

dilatado

procrear

explosivo

hombrecillo

flojera

luz

bípedo

triste

cautela

pudor

exhuberancia

en blanco

agonizar

arrugado

eructo

breve

fritura

revuelto

encoger

cubrir

largo

degollado

escuálido

tinta

suficiente

ácido

niebla

hilos

tejer

hedor

arañazo

poblado

silueta

plumaje

espléndido

severidad

réplica

maniquí

de época

funerario

acristalado

enmarcado

repleto

encuadernado

entumecido

ráfaga

espejismo

magulladura

migajas

rancio

parco

escalofrío

rumor

martilleo

pasos

voces

agitación

santiguarse

marcial

alboroto

tragar

gesto amenazador

bombardeo

náusea

flambeado

carente

cielos de cristal

deshilachado

afilado

Así mismo, es posible que desees ver algunos otros ejemplos de palabras sensoriales que puedes ubicar en distintos escenarios, caracterizadas por sus usos, ¿verdad? Aquí te ponemos otros cuantos ejemplos:

Ejemplos de palabras sensoriales visuales

Gigantesca

voluminoso

brillo

chispeante

nebulosa

árboles con sombra

melancólica

de color gris

turbia

nubosa

vibrante

Ejemplos de palabras sensoriales táctiles

Arenoso

Áspero

Viscoso

Pegajoso

Espeluznante

Crujiente

Peludo

Refrigerado

Sofocante

Lanudo

Crujiente

Ejemplos de palabras sensoriales auditivas

Zumbido

ensordecedor

chillón

ensordecedor

silbido

chillido

explosión

Rugido

trueno

Ejemplos de palabras relacionadas con el gusto y el olfato

putrefacto

flagrante

viciado

delicioso

agridulce

Sabroso

Ejemplos de palabras sensoriales de movimiento

Elevándose

tropezón

impactado

Alucinantes

impactante

agarrar

turbulento

entrecortado

remolino

retorcerse

Si eres un redactor que no pretende hacer literatura sino escribir sobre negocios o creatividad, podrías probar alguno de los cursos de negocios que tiene Crehana y ampliar tu léxico empresarial para que luego puedas añadir varias de estas palabras sensoriales en el día a día del mundo corporativo. 

Si te desenvuelves en el mundo audiovisual probablemente te sirva esta plantilla de guión literario para que puedas, en el desarrollo de tus historias, aplicar el lenguaje sensorial sin problema.

Y, en cualquier caso, también puedes optar por utilizar las mismas palabras que utiliza todo redactor de contenido, de negocios, o de literatura principiante. Es la forma sencilla para salir del paso.
Sin embargo tu mensaje se perderá si suenas igual a todos los demás. Recuerda que hay varios tipos de escritura creativa, si liberas a tu poeta o escritor interior, eligiendo tus palabras con cuidado y precisión, harás que tus lectores anhelen tu próximo mensaje. ¿Listo para despertar sus sentidos?

También podría interesarte