Una novela gráfica no es un cómic, ¿o sí?

Última actualización 02 de Junio del 2020

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Ale Vizarreta

Una novela gráfica no es un cómic, ¿o sí? Una novela gráfica no es un cómic, ¿o sí?

Cada vez que entro en una librería o veo un catálogo online, entro en una duda que ha hecho enloquecer hasta a los más eruditos de los lectores. ¿Lo que estoy leyendo es un cómic o una novela gráfica?

Y porque en la vida las respuestas cortas y sencillas son lo que la gente anhela con mucha determinación, diré que sí. De cierto modo son lo mismo. 

Más allá de la longitud de más de 300 páginas o la profundidad en la que ahondan en un tema sobre la condición humana, estas dos especies nos retratan una historia a partir de viñetas.

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Algunos argumentan que se debe a su presentación de un solo tomo, lo que hace que una novela gráfica sea completamente distinta a un cómic de DC o Marvel. Pero ahí presentaría a Watchmen y cómo antes de ser solo un compendio era publicado a partir de volúmenes. 

Lo cierto es que, más allá de las categorías puramente marketeras que se asignan a un libro, el cómic o novela gráfica comparten la pasión de retratar historias únicas. Voy a dejarte algunas de estas a continuación, espero inspirarte a empezar en este mundo.

MAUS: Historia de un superviviente

Donde sea que busques recomendaciones sobre novelas gráficas siempre, pero siempre, aparecerá Maus. Es lo mínimo, al ser considerado el cómic que ganó el Pulitzer.

Maus retrata la vida de Vladek Spiegelman, contada por su hijo Art, quien vivió el holocausto judío en la Alemania Nazi. 

Personalmente este libro me gusta mucho por la crudeza en la que es narrada. No se maquilla ningún tipo de relación, ni sentimentalismo paterno, no trata de reivindicar o ser una fuente de tranquilidad para el autor. Sino, presenta el testimonio sincero sobre el afán de supervivencia y las relaciones humanas. 

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SAGA

Dado el debate previo, Saga es el claro ejemplo de numerosas disputas de ser o no ser, la novela gráfica o el cómic. Sin embargo, aquello queda muy lejano cuando empiezas a leer la obra de Brian K. Vaughan y Fiona Staples (ilustración). Además, esta es la mejor oportunidad para poder recomendarlo y no lo dejaré pasar.

La historia nos retrata una guerra civil espacial entre dos bandos y el romance prohibido de Alana y Marko quienes acaban de tener a Hazel: su hija. Aunque suena a un Romeo y Julieta intergaláctico, Saga en realidad transmite arcos con personajes crueles y entrañables que representan la fragilidad de la condición humana: nadie es bueno y malo por completo. Con una mezcla entre Games of Thrones y Star Wars, esta obra sabe cómo diferenciarse completamente y relucir las inquietudes dentro de la supervivencia. 

Va a ser inevitable que te encariñes con un personaje y luego sufras en el camino. 

Blankets

Blankets fue la primera novela gráfica que leí y la más rápida en terminar aunque tenga más de 500 páginas. Lo sabrás cuando empieces la primera hoja.

Esta obra autobiográfica  de Craig Thompson representa el camino de un niño a la adolescencia y pronta adultez bajo la sombra cristiana; su relación con su hermano; el primer amor; y su reconocimiento personal. Es la narrativa de un joven y sus problemas, pero con un nivel de profundidad que te perfora con palabras y te abraza de empatía para seguir comprendiendo cada paso que da Craig. 

Esta lectura más que obligatoria es necesaria para conocer el imaginario de los traumas que pueden perseguir a una persona y lo muy importante que es la presencia familiar. 

Alan’s War

Este es uno de mis favoritos y que, tristemente, no tiene mucha información en internet. 

La guerra de Alan, escrito por Emmanuel Guibert, retrata la vida de su gran amigo Alan Cope uniéndose al ejército dentro de la Segunda Guerra Mundial. Es una historia honesta, llena de anécdotas y situaciones peculiares envueltas en las atrocidades del momento en el que es narrado, pero dando siempre la sensación de que el mismo Alan es el que te cuenta su historia personal sin ningún tipo de olvido. 

Esta novela, junto con Maus, es un claro ejemplo de cómo partiendo de un mismo contexto se pueden conocer dos mundos completamente distintos con una forma de narrar única. 

Dale la oportunidad a uno de estos libros y recuerda esta respuesta que dijo Neil Gaiman, luego de que le dijeran que solo escribía novelas gráficas:

“So as far as I can tell, it’s just a difference between being a hooker and a lady of the evening. Basically. The nice thing about calling them graphic novels is that people who can’t quite cope with comic books can cope with them under the term “graphic novels.”

“Por lo que puedo decir, es solo una diferencia entre ser una prostituta y la chica de la noche. Básicamente. Lo bueno de llamarlas novelas gráficas es que la gente que no puede lidiar con los cómics, sí lo logra bajo el término de novelas gráficas.”

Por otro lado, también puedes incursionar y empezar a crear tus propias historias realizando tu proyecto editorial de cómic con Andrés Garrido.

 

 

 

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