🧠 ¿Quiénes son los emprendedores sociales más importantes del mundo? | Crehana para empresas
Estos emprendedores sociales están cambiando el mundo y no lo sabías

Estos emprendedores sociales están cambiando el mundo y no lo sabías

Última actualización 9 de Septiembre del 2021Tiempo de lectura: 7 min.

Jorge Iván Cubillos Aldana

Laboratoria fue creada por un grupo de emprendedores sociales que son grandes amigos de la vida. Es un emprendimiento social para que mujeres en América Latina puedan iniciar y crecer una carrera transformadora en el sector de tecnología, y ahora imparten en Crehana el curso de emprendimiento social con propósito.

Pero, desde luego, ellos son apenas uno de los ejemplos de emprendedores de este tipo que hay en la región, o en el mundo. ¿Sabías qué es el emprendimiento social? O, ¿te imaginabas que hubiera personas o empresas decididas a generar cambios positivos en la sociedad y hacer de ello un negocio rentable?

Aquí veremos algunos de los mejores ejemplos de emprendedores sociales que  han impactado para bien la forma como ciertas comunidades que lo necesitan acceden a ciertos bienes de consumo y servicios.

Si estabas buscando inspiración para emprender, y todavía no encontrabas un propósito claro respecto al por qué crear una empresa, pero sobre todo para qué, quizá estas historias te puedan servir de guía. Así que, prepárate un café —o lo que prefieras tomar— y abre tu mente porque, sí, estos emprendedores sociales son, además de verdaderos agente de cambio, grandes empresarios. 

Bill Drayton

No podríamos hablar de emprendedores sociales sin Drayton. Él fue la primera persona en usar el concepto de “emprendedor social” para referirse a las personas cuyo propósito es resolver los problemas más importantes de la sociedad.

Bill Drayton es el fundador de Ashoka, la asociación de emprendimiento social más grande del mundo, y pionera identificando y apoyando a los principales emprendedores sociales desde 1981. “Los emprendedores sociales son la fuerza correctora esencial. Son empresarios que cambian el sistema. Y desde lo más profundo de su ser, y por lo tanto de su trabajo, están comprometidos con el bien de todos", dice Drayton.

Ashoka proporciona apoyo financiero, de conocimiento y logístico a más de 3.300 líderes en 93 países. Los emprendedores sociales Ashoka sirven como modelos a seguir y proporcionan procedimientos que permiten que individuos, organizaciones y sociedades enteras adopten cambios positivos importantes.

Desde joven Bill Drayton ha sido un gran emprendedor social. Durante su época de estudiante en Harvard, Oxford y Yale creó varias organizaciones sociales. Empezó su carrera en la consultora McKinsey y trabajó en la agencia de protección del medio ambiente de los Estados Unidos (EPA) donde puso en marcha, entre otras reformas, proyectos de reducción de emisiones contaminantes —que fueron la base del protocolo de Kyoto—.

En 1984, y desde entonces, pudo dedicarse de tiempo completo a la organización que fundó, gracias a una beca MacArthur.  Además de Ashoka, actualmente preside Youth Venture, Community Greens y Get America Working! —¡puedes googlearlos, claro que sí!

foto de Bill Drayton pionero de emprendedores socialesFoto: Ashoka

Robin Lim 

Robin Lim es una de las emprendedoras sociales más destacadas en Indonesia y Filipinas, pues está reviviendo las prácticas tradicionales de partería para hacer que la atención médica reproductiva sea más accesible en las zonas rurales de esos países. 

Es fundadora  de la organización Yayasan Bumi Sehat, que comprende centros comunitarios de salud y maternidad en pleno funcionamiento en áreas de escasos recursos —cuatro en Indonesia y dos en Filipinas—, donde implementa el desarrollo de capacidades de 4.000 a 8.000 parteros y parteras tradicionales por año.

Robin desarrolló un modelo de partería, en conjunto con parteras locales, porque se dio cuenta de que las prácticas de parto, incluida la atención durante el embarazo y el posparto en las zonas rurales, no eran adecuadas para las madres, a menudo experimentadas como deshumanizadoras, traumáticas y sin el apoyo de la comunidad. 

Se inspiró en la tradición de su abuela partera, y desarrolló su modelo con métodos basados ​​en la evidencia, respaldados por la investigación, , y desde entonces trabaja con escuelas de partería, hospitales y el gobierno local, especialmente en áreas rurales y periféricas, para que puedan prestar atención empática y amorosa a los servicios de salud materna que casi habían desaparecido bajo la presión de la modernización. 

A través de Yayasan Bumi Sehat, Robin Lim se centra en la atención prenatal, los servicios de parto natural, la atención posparto y el apoyo a la lactancia materna para las poblaciones de mayor riesgo: comunidades marginadas, pobres, rurales y sobrevivientes de desastres. El equipo de partería también ofrece clases gratuitas para que las mujeres las eduquen sobre temas de preparación para el parto, derechos reproductivos, atención plena y crianza de los hijos. —más que inspirador—.

foto de Ibu Robin en BangladeshFoto: Página Oficial de Robin Lim

Pad Man

Si quieres ver una película, pero no cualquiera, ingresa a Netflix, y busca “películas de Bollywood” —el universo paralelo de Hollywood, pero en India—. Entre la lista interminable de títulos y portadas de colores, digamos que, hipotéticamente, estás buscando historias sobre emprendedores sociales y ahí está: PAD MAN. 

Esta última es una película sobre Arunachalam Muruganantham, uno de los emprendedores sociales más icónicos de India. Él descubrió que su esposa usaba trapos sucios durante los días de la menstruación, pero también descubrió que esto sucedía porque las mujeres de su aldea —y de miles de aldeas en India— escatimaban en comprar toallas higiénicas por su precio y por temor a quedarse sin alimento.

Se horrorizó además al enterarse de que las mujeres no sólo usaban trapos viejos sino también otras sustancias antihigiénicas como arena, aserrín, hojas y hasta ceniza. Y las que usaban trapos, no los secaban al sol, pues les daba vergüenza, lo que significaba que no se desinfectaban.

Aproximadamente el 70% de las enfermedades reproductivas en India son causadas por falta de higiene menstrual, que puede también afectar la mortalidad materna. Entonces el emprendedor social Muruganantham se obsesionó tanto en comprender de qué estaban hechas y cómo funcionaban estos elementos de higiene personal tan necesarios, que decidió crear su propia versión de una toalla higiénica.

 

Creó un "útero" con la vejiga de una pelota de fútbol a la que le hizo dos huecos. Un amigo carnicero tocaba el timbre de la bicicleta afuera de su casa cada vez que iba a matar una cabra para que Muruganantham fuera a recoger la sangre. Luego le echaba un aditivo, que le daba otro amigo que trabajaba en un banco de sangre, para impedir que se coagulara demasiado pronto. Pero nada de ello ocultaba el olor. Caminaba, montaba bicicleta y corría con la vejiga de fútbol debajo de su ropa tradicional, bombeando constantemente sangre para poner a prueba la capacidad de absorción de sus toallas. Todo el mundo pensó que se había vuelto loco. 

Solía lavar su ropa manchada de sangre en un pozo público, por lo que el pueblo entero concluyó que sufría de una enfermedad sexual. Los amigos cruzaban la calle para no toparse con él. ¡La gente lo consideraba un pervertido! Su esposa se cansó y se fue. Pero, en vez de darse por vencido, tuvo otra idea: estudiaría toallas sanitarias usadas, pues seguramente revelarían todos los secretos.

Los aldeanos se convencieron de que Muruganantham estaba poseído por espíritus malvados y se dispusieron a encadenarlo de cabeza a un árbol para que un brujo lo sanara. Sólo logró salvarse prometiendo que se iría del pueblo… pero continuó. El misterio más grande para él era de qué estaban hechas las toallas sanitarias buenas.

Muruganantham le escribió a las grandes firmas manufactureras con la ayuda de un profesor universitario a quien le pagó limpiándole la casa. Al final se le ocurrió decir que era dueño de un telar, que estaba pensando meterse al negocio y que quería unas muestras. Pero, unas semanas después, llegaron unos misteriosos tablones duros: celulosa, hecha de la corteza de un árbol.

Le había tomado dos años y tres meses descubrir de qué estaban hechas las toallas sanitarias, pero había un inconveniente: la máquina que se requería para moler este material para convertirlo en toallas sanitarias costaba varios miles de dólares. Iba a tener que diseñar otra.

Cuatro y medio años más tarde logró crear un método barato para la producción de toallas sanitarias e inventó su propia máquina para transformar la celulosa. Además logró crear empleo para las mujeres de las regiones rurales. Mujeres como su madre, quien cuando su padre murió en un accidente tuvo que vender todo lo que tenía y trabajar como labradora. 

Pero, ¿imaginas por qué es uno de los emprendedores sociales más respetados del mundo? Porque, pese a tener la patente de la única máquina que fabrica toallas higiénicas a bajo costo, él no quiere enriquecerse. Prefiere mejorar la calidad de vida de miles de mujeres de poblaciones rurales, en vez de permitirle a las multinacionales enriquecerse volviendo masivo el método que él creó. 

foto del emprendedor social conocido como hombre de las toallasFotografía tomada del Instagram de Arunachalam Muruganantham. En la foto aparece con Akshay Kumar, el actor que lo interpreta en Pad Man.

Sara Horowitz

¿Eres, o te preguntas cómo ser freelancer? Entre los perfiles de emprendedores sociales, el de Sarah Horowitz te va a encantar. Ella fue la fundadora del primer sindicato de trabajadores independientes en el mundo y ha logrado que miles de freelancers puedan acceder a beneficios como seguro médico y asistencia odontológica. 

Freelancers Union, la comunidad de la que es fundadora Horowitz,  es un círculo de membresía gratuita que representa las necesidades de la creciente fuerza laboral independiente de Estados Unidos a través de la defensa, la información y el servicio mediante la creación de vínculos con asociaciones profesionales, organizaciones comunitarias y de membresía, sindicatos y empresas. 

Además Freelancers Union también educa a los legisladores y al público sobre las necesidades de los trabajadores independientes y brinda a sus miembros una comunidad de solidaridad a través de la cual pueden compartir información y recursos y abogar colectivamente. Actualmente hay más 160.000 trabajadores independientes en los 50 estados de Estados Unidos. 

foto de la emprendedora social fundadora de Freelancers Union

Foto: Freelancers Union

Muhammad Yunus

“Para mí el emprendimiento social es no aceptar el status quo, el no esperar a que el gobierno, el sector privado o las caridades a la antigua resuelvan los problemas más complejos que queremos solucionar en nuestras comunidades”, dice Diego Ontaneda, cofundador y CEO de Lala, uno de los emprendedores sociales que da testimonio  en el curso dictado por Laboratoria — que por cierto es tan solo uno de varios cursos de negocios en Crehana—. 

Lo que explica Ontaneda lo entendió tempranamente el banquero bangladesí Muhammad Yunus, premio Nobel de Paz, fundador del banco Grameen, y uno de los emprendedores sociales más importantes de la historia.  

¿Viste esa película protagonizada por Jim Carrey —Yes sir— en la que él es un banquero que le otorga pequeños créditos a personas que naturalmente nunca los recibirían? A este modelo de crédito se le llama microcrédito, algo en lo que Yunus fue pionero.

Yunus creía que, si les daban la oportunidad, los pobres podían pagar el dinero de un pequeño préstamo, así que le prestó 27 dólares de su dinero a 42 mujeres del pueblo, quienes hicieron una ganancia de 0.50 Takas —US$0.02— en cada préstamo. Así que en 1976 finalmente aseguró un préstamo del Banco Janata para prestar a los pobres de Jobra. 

Luego en 1983, el proyecto entró en operación como un banco completo para los pobres de Bangladés y fue renombrado como el Banco Grameen —"Banco del Pueblo"—. Técnicamente lo que él hizo fue entregarles confianza a quienes más necesitan oportunidades. Según Yunus, si le prestas a un pobre para que salga adelante, él se esforzará mucho para devolvértelo en agradecimiento a la oportunidad que le diste.

Y, aunque su modelo ha sido controversial a lo largo del tiempo, con fuertes movimientos de oposición, “nos mueve el interés propio pero también el interés colectivo, que es una parte mucho más grande que nos hace humanos. La economía no puede definirnos sólo por el interés propio”, dijo Yunus en una declaración digna de emprendedores sociales, durante una  entrevista para la BBC.  

mohammen yunus sonriendo

Foto: Grameen Foundation

Claramente estos son tan solo algunos ejemplos de emprendedores. Pero, ¿imaginas qué tienen todos en común? Todos son miembros de Ashoka.

Si dentro de los tipos de emprendimiento  te llama la atención el emprendimiento social, recuerda que los emprendedores sociales, como lo explica Mariana Costa, de Laboratoria, comparten el que buscan “crear negocios que con soluciones innovadoras resuelvan problemáticas sociales y contribuyan activamente a la inclusión social, al cuidado del medio ambiente o al desarrollo económico de diversas comunidades”. 

Es importante mencionar que puedes crear empresas sociales con fines o sin fines de lucro, o con modelos mixtos. Realmente cada empresa debe encontrar la estructura legal que mejor le ayude a cumplir su misión. ¿No sabes por dónde empezar? Quizás esta plantilla de lluvia de ideas te sea de ayuda.

¿Te animarías a emprender?

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