PROYECTO REALIZADO POR

Cesar Castro
Mexico
INFORMACIÓN
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Publicado: 12 diciembre 2017

Mi Brief de Camapaña #1

Historia:La bestia y Yo. By César (yo)


Recursos: Ciudad-Arma y Bestia.

Figuras Retoricas: Abundancia y Conblobación.

Tono: Emocional

Estilo: Inspirador

Tipo de Narración: Literario en 1ra y 3ra persona.



Otra vez sentado en el borde del abismo, aquel sombrío lugar lleno de rutina, mi cuerpo se torna cada vez más pesado con cada minuto, el aire contaminado de la ciudad oprime mi pecho como una trituradora, pero eso pronto va a terminar.
Sobre la mesa dejó el desayuno, pues el tiempo no me dejará terminarlo, tomó mi portafolio, en él llevo una hoja de renuncia y sobre mi cabeza millones de razones y explicaciones para dar, me coloco el saco negro y salgo hacia mi propio velorio. Las calles están repletas de gente y como si fuera un nido de avispas hay sonidos por doquier, corren despavoridas huyendo de sus vidas, tomó el camión de las 8:30 justos a tiempo para no romper con la rutina, observó por la ventana como el azul turquesa del cielo se va desvaneciendo conforme me adentro a las entrañas de la ciudad, existe una criatura que te consume de a poco, que desgarra tus más grandes sueños y ambiciones, pocos pueden huir de ella, algunos tratan de esconderse sin saber que ella tiene su control total, lo más espantoso de esa criatura es que no solo termina con su víctima principal pues también con su familia. Llevo el arma perfecta envuelta en un sobre amarillo, con letras en grande para provocar el mayor daño posible, debo apresurarme antes de que mi alma se evapore y se mezcle con el humo de las chimeneas. 
El camión se detiene cada 15 minutos prolongado mi emboscada, las personas lucen tan vacías, como si sus órganos se transforman en un mar de arena dejándolas secas como el mismo desierto, por si fuera poco igual van encadenadas al tiempo, se mueven tan aprisa que se pueden observar decenas de ellos en un segundo, después de la larga espera por fin estoy en la puerta de la fortaleza, aprieto mi arma contra mi costado y en un movimiento me adentro en sus muros, las cadenas de los prisioneros suenan por toda la habitación, lentamente avanzó evadiendo a cada uno de ellos, aguantando el aliento, evitando hacer contacto visual pues se que me derribarían sí descubrieran a qué eh venido, un guardia protege el sendero que lleva a la torre, la cuál es mi destino, le enseño la insignia que cuelga de mi cuello en la cual tiene grabada el número de personas que eh pisoteado, los lugares que eh conquistado y las riquezas que poseo, parece serle suficiente pues me deja pasar inmediatamente, se aparta del camino revelando aquellas escaleras interminables el cual cada escalón es una prueba, muchos lo han intentado pero nadie parece lograrlo, solo aquellos dignos y con valor podrán subir, tantos años me han preparado para esto, si lo logro sé que los esclavos de los pisos inferiores serán liberados y podrán regresar a lo que más ansían, su vida fuera de este mundo gris y sin sentido. 
El cansancio se vuelve abrumador, mis piernas se queman con cada paso que doy, sabía que el camino sería difícil pero jamás imposible, estando ya a unos metros se puede olfatear aquel rincón de la torre donde cientos han muerto sin llegar a su cometido, no le han podido hacer ningún rasguño sigue tan fuerte y cada vez se alimenta de los más débiles, de los indefensos, sin embargo su poder llego a su fin. El frío que se cuela de los muros se apodera de mi cuerpo, dejándome casi inmóvil, las manos me tiemblan y casi no puedo controlar mi respiración, con forme avanzó puedo escuchar como las almas gritan mi nombre en señal de aliento, me armo de valor y llego aquella puerta cristalina, pesada como el mismo ambiente, debo estar muy atento pues la criatura tiene camuflaje, se esconde detrás de un par de ropas obscuras y de una máscara inofensiva, solo cuando te ve vulnerable muestra su verdadero ser, aquel ser con siniestra sonrisa y ojos tenebrosos, esperando el momento indicado para atacar, se lo que se aproxima, pues nadie más conoce su debilidad, nadie más sabe lo que esconde.
Temeroso e indeciso me acerco al muro del rincón donde espero a que haga aparición. He pasado por muchas cosas para estar en donde estoy, un mundo de fantasía donde todo puede desaparecer con la llegada del atardecer, donde líderes pelean entre sí solo para saber quién tiene más esclavos e imperios, lugar donde muchos esperan a que el día termine para descansar un poco, lugar donde cada uno paga con su vida.
Observo de reojo mi arma la cual me hace dudar pues parece tan inofensiva, tan ilógica, sin embargo en un mundo donde las ideas cuerdas parecen esfumarse son las ideas más retorcidas y sin sentido las que te llevan más lejos a la libertad. 9:30am parece que a llegado, sus súbditos lo aclaman,  los mismos que por miedo se inclinan ante el, pero que en el fondo le tienen odio y rencor, al parecer ya trae puesto su disfraz, solo yo lo eh visto como realmente es, una criatura indefensa con tanto miedo lo cual lo llevan a la autodestrucción, él mismo sabe que su fin está cerca, que ya no puede esconderse más. 
Nos encontramos en la misma habitación lo veo unos segundos directo a los ojos, sonrió y dejo escapar una leve carcajada, sacó lentamente mi arma, quitó su envoltura y rápidamente la arrojó hacia él, sin esperar mi ataque queda aturdido dándome la ventaja para tomarlo del cuello y destruirlo, de mi boca salen aquellas palabras que tanto tiempo me había guardado, parece acabado, todo él se reduce a nada, solo le queda ese saco negro sobre sus hombros, parece ahora tan inofensivo, la habitación rápidamente se despoja de esa tensión, la luz emerge lentamente iluminando cada rincón y cada cosa que me rodea, victorioso salgo dando gritos despavoridos, aquellas almas por fín son libres, las escaleras parecen ser más cortas y al dejar mi pesada arma me siento más ligero, me muevo con tanta rapidez que los prisioneros no saben lo que ha pasado, al encontrarme nuevamente en la puerta no me queda más que voltear y liberar a todos de ese calabozo, todos rompen en euforia lanzando objetos hacia mí en signo de agradecimiento, alegre salgo al exterior para darle fin al imperio de aquella criatura. Cómo recompensa eh tomado lo que había quedado de ella para colgarla en la habitación, pues será un excelente adorno el cual dará inicio a tan extraordinaria historia, eh guardado aquel saco negro que tanto lo distingue, el mismo saco que se pasea por la ciudad todas las mañana sin falta a las 8:30 como es la rutina.
Y si quieren saber que fue de la bestia solo puedo decirles que está muy cansado lo cual lo obligarán a darse unas merecidas vacaciones, pero que antes que todo regresará a casa para terminar con el desayuno que había dejado sobre la mesa, pues el tiempo no lo había dejado terminar.