🏆 Ejemplos de inteligencia emocional en el trabajo [2022]
Desarrolla tu inteligencia emocional + Ejemplos para lograrlo en el trabajo

Desarrolla tu inteligencia emocional + Ejemplos para lograrlo en el trabajo

Última actualización 8 de Noviembre del 2021Tiempo de lectura: 7 min.

Milagros Bleger

¿Sabías que las emociones van más allá que llorar con el final de tu serie favorita? Con estos ejemplos de inteligencia emocional pretendemos mostrarte que sí vale la pena revisar nuestros sentimientos y reacciones en el entorno laboral. No sólo verás beneficios en tu día a día, sino también se beneficiará todo el equipo de trabajo.

¿Alguna vez has recibido un feedback sobre tu trabajo y has sentido que no tienes las herramientas para responder? ¡Todos hemos pasado por eso! La inteligencia emocional en el trabajo, es uno de los soft skills más valorados que pueden ayudarte a tener una vida más feliz en el trabajo y en tus relaciones interpersonales.

Los líderes empresariales están contratando a personas que ya hayan logrado desarrollar una alta inteligencia emocional, es por eso que hemos elaborado esta nota para contarte de qué trata este tema, qué características tiene, por qué es importante y cómo aplicar y desarrollar la inteligencia emocional en el trabajo. Además, una serie de ejemplos de inteligencia emocional que te ayudarán a desarrollar la tuya propia.

¿Todo listo para dejar los prejuicios de lado y abrirte a un nuevo camino del autoconocimiento? ¡Allá vamos!

Importancia de la inteligencia emocional en el trabajo

Cuando hablamos de la importancia de la inteligencia emocional en el trabajo, no sólo nos referimos a poder llevar adelante una conversación basada en el respeto y la empatía. Sino que hablamos también sobre aprender a adaptarnos a los cambios y ser flexibles.

Como seguramente te pase a ti, en muchos ámbitos laborales los niveles de estrés y presión por lograr los objetivos son realmente altos. De esta manera, la inteligencia emocional en el trabajo puede ayudarnos a sobrellevar estos momentos de quiebre y, por qué no, dejarnos enseñanzas para el futuro.

Por otra parte, numerosos estudios sostienen que contar con un equipo que sepa cómo aplicar la inteligencia emocional en el trabajo no sólo mejorará el ambiente entre las personas, sino que se refleja de manera positiva en los números. ¡Sí, tal cual como lo lees! Según ​​Santander, el manejo de las emociones puede mejorar tus ventas.

De esta manera, desarrollar la inteligencia emocional es útil tanto para compañeros de trabajo como para líderes e inversionistas de empresas. 

A medida que las habilidades emocionales están siendo prioridad en las empresas, no se están tomando en consideración la cantidad de títulos o certificados que un candidato pueda tener, sino la capacidad de que esa persona desarrolle ‘skills’ emocionales.

 

 

Características de la inteligencia emocional que se aplican al trabajo

Estas son las características principales de la inteligencia emocional. Si las entiendes y las abordas correctamente, serán dos grandes pasos hacia adelante para trabajar tu inteligencia emocional día a día en el trabajo. 

Más adelante te contaremos algunos tips para que puedas desarrollar estas habilidades en el ámbito laboral. Ahora veamos los cuatro pilares de la inteligencia emocional que debes reconocer:

  • Consciencia de ti mismo: reconoce tus emociones y el efecto que tienen en ti.

  • Autogestión: capacidad de manejar tus emociones en situaciones de alto estrés.

  • Empatía: reconoce y acepta las emociones de los demás.

  • Gestión de relaciones: capacidad para influir, asesorar y aconsejar a otras personas.

oficina de trabajo

Fuente: Freepik

¿Cuáles son las mejores estrategias para desarrollar la inteligencia emocional?

Si bien muchas personas optan por el psicoanálisis, la ciencia apunta que las terapias cognitivo-conductual son las mejores para desarrollar la inteligencia emocional. Esta disciplina se basa en aprender a cambiar tus pensamientos y las conductas que los acompañan en el día a día.

¿Eso implica las autoafirmaciones positivas? No necesariamente, puesto que, a veces repetirse frases como “yo soy el mejor” sin realmente reflexionar o entender una situación, puede volverte una persona narcisista, lo cual no te ayudará para nada en el trabajo ni en la vida.

Es por esta razón que, si eres líder de un grupo de trabajo o manejas una gran empresa, contratar algún servicio profesional será tu mejor alternativa a la hora de trabajar la emociones en el trabajo. Sin embargo, sabemos que no siempre existe esta posibilidad y esto no significa que debas quedarte de brazos cruzados.

¡Quédate a leer cómo desarrollar la inteligencia emocional a partir de hoy mismo!

A continuación, te compartimos cuatro prácticas y dinámicas para trabajar tu inteligencia emocional y mejorar tu empleabilidad sin necesidad de una visita al terapeuta: 

Sé asertivo y consciente de tus actos

Todos somos emocionales y, a veces, las pequeñas cosas pueden convertirse en grandes problemas innecesarios. Las personas emocionalmente inteligentes saben cómo ponerle pausa a una reunión tensa o conflictiva y mantenerse al margen de cualquier escándalo en todo momento. 

Es decir, desarrollar tu inteligencia emocional en el trabajo te permitirá comunicarte de manera asertiva, efectiva, respetuosa y empática, aún cuando te encuentras bajo altos niveles de estrés.

No olvides el objetivo

Las personas que logran sus metas siempre tienen presente el objetivo de sus acciones. Este punto no sólo aplica al trabajo, sino también a la vida misma. Tener siempre presente cuál es el fin último de todos tus esfuerzos te permitirá seguir adelante incluso en aquellos momentos en los que se vuelve casi imposible.  

Imagina el caso de una ardua conversación con tu potencial distribuidor de mercaderías. ¿A veces dan ganas de mandar todo a volar e irse a la playa, no? Sin embargo, cuando mantienes el objetivo final en tu mente es más fácil negociar con un cliente difícil, crear acuerdos exitosos de beneficio mutuo y concentrar tu energía en lo que realmente importa.

Eso sí, debes saber que una buena práctica de la inteligencia emocional en el trabajo también te indica cuándo es el momento de abandonar la batalla. No es cuestión de agotar todas nuestras energías en una simple discusión, sino reconocer el punto justo en el cual es mejor hacerse a un lado. 

Eliminar las relaciones tóxicas 

Los buenos negocios se alimentan de la buena energía. Las personas tóxicas y negativas pueden destruir una buena relación laboral. Así como también los clientes. Sí, hay clientes tóxicos que pueden traerte más problemas que ganancias.

Los emprendedores con alta inteligencia emocional, saben que existen suficientes personas positivas en el mundo y que no hay necesidad de desperdiciar energía manejando relaciones tóxicas. 

Mantente conectado con tu equipo

Si una relación laboral termina, no significa que tengas que evitar cualquier contacto con las personas de tu antiguo trabajo. Este punto también aplica si un trato no se cierra. 

Las personas emocionalmente inteligentes mantienen el contacto vivo y siempre de forma cordial y positiva. Nunca se sabe cuándo volverás a trabajar con ellos. Asimismo, entienden que las relaciones laborales pueden terminar por diversas razones y no atribuyen emociones negativas al hecho. 

colaboración y trabajo en equipo

Fuente: Freepik

¿Cómo desarrollar inteligencia emocional en el trabajo?

Ya vimos algunas características generales sobre cómo abordar las emociones en el trabajo y cuáles son las características de una persona con inteligencia emocional. ¿Te gustaría saber un poco más sobre este proceso? ¡Quédate a leer los pasos que necesitas seguir para alcanzar esta soft skill!

Si logras desarrollar inteligencia emocional en el trabajo, será tu herramienta más poderosa para lograr buenas relaciones laborales y este aprendizaje no solo se aplica en los negocios, sino también en las relaciones personales. 

En el libro de Inteligencia Emocional, Daniel Goleman menciona 5 características importantes que pueden ayudarte a reforzar tu práctica de inteligencia emocional en el trabajo:

1. Autoconocimiento

Si una persona tiene un buen sentido de autoconciencia emocional, comprende sus fortalezas y debilidades. Asimismo, es consciente que sus acciones afectan a los demás. 

Al realizar análisis de introspección, en los cuales puede evaluar los sentimientos y emociones que provocan ciertos vínculos o situaciones, las personas con inteligencia emocional entienden las influencias que provocan en sí las relaciones con sus pares. Sabe que no todas las reacciones son racionales y mucho menos deliberadas.

Entonces, una persona consciente de sí misma puede ser capaz de manejar y aprender de la crítica constructiva. Al ponerse en lugar del otro, comprende que un sufrimiento ajeno puede llevar a un maltrato en el vínculo. 

Por otra parte, según Goleman, conocerse a sí mismo permite darse cuenta de cuando uno está siendo arrastrado por un sentimiento. En la misma línea, una persona consciente de su inteligencia emocional es capaz de darse cuenta en qué momento surgió el sentimiento y qué lo hizo disparar. 

Así que ahora ya sabes, si una conversación con un compañero de trabajo o ciertas dinámicas laborales te hacen sentir a disgusto y puedes identificarlas claramente, significa que eres consciente de tu propio proceso interno. ¡Este es el primer paso para llegar a desarrollar la inteligencia emocional en el trabajo! 

Nuestros consejos para aplicar esta estrategia de inteligencia emocional en el trabajo son:

  • Detectá en qué situaciones surgen sentimientos y emociones en tu ámbito laboral.

  • Analiza y observa tu proceso interno de manera que puedas detectar si estas emociones son positivas o negativas.

  • Pregúntate a tí mismo: ¿Existen relaciones directas entre una situación y una emoción? 

  • Ahora visualiza cómo te comportas hacia el exterior cuando alguna de estas emociones se hace presente en tu interior. ¡Y vamos al siguiente paso!

 

2. Autorregulación Emocional

Puede sonarte un tanto poético, pero según Platón, una persona con desarrollo de inteligencia emocional es aquella que se encuentra emancipada de la “esclavitud de las pasiones”. Y con esto no nos referimos a ser una persona sin sentimientos, sino ser templados a la hora de reaccionar ante situaciones, ¡y sobre todo en el trabajo!

De esta manera, el objetivo de la templanza no es la represión de los sentimientos sino el equilibrio. Una persona que sabe cómo aplicar la inteligencia emocional, reconoce que cada sentimiento es válido y tiene un significado. Pero no por eso interrumpe en medio de una conversación súper importante con su jefe de trabajo. 

Una persona que logra tener una autorregulación emocional:

  • Puede contar con madurez sus emociones

  • No se abruma con sus sentimientos

  • Logra expresarse con moderación y control en el trabajo. 

Sabemos que hay muchas situaciones laborales que exceden nuestro dominio de la situación y también personas que pueden sacar lo peor de nosotros. Para esto, es importante controlar y trabajar la ansiedad. Recuerda que tanto tu vida laboral como personal se verán beneficiadas. 

3. Motivación Personal

También conocida como la aptitud maestra, la motivación personal es otro de los pilares fundamentales de la inteligencia emocional en el trabajo. Este aspecto no sólo puede ser propuesto por el líder del proyecto o el jefe de la empresa, sino que es muy importante ser una persona que se automotive diariamente. 

Las personas que son emocionalmente inteligentes se motivan a sí mismas. Son resilientes y optimistas cuando se encuentran en circunstancias complicadas en el trabajo. 

¿Te gustaría saber más sobre este tema? Para eso, te recomendamos tomar las clases del curso online de de Motivación Personal. En este curso aprenderás:

  • Cómo motivarte para que logres cumplir los objetivos que te propones
  • Cuál es la importancia del autoconocimiento y el papel que juega en tu motivación personal.
  • Las herramientas para construir y mejorar tu autoestima.
  • Cómo encontrar motivación en lo que se encuentra a tu alrededor.

colegas de trabajo

Fuente: Freepik

4. Desarrollo de la empatía

Este punto se encuentra estrechamente vinculado con el autoconocimiento. Puesto que una persona que cuenta con estrategias de inteligencia emocional es capaz de percibir sus propios sentimientos, y por consecuencia, entiende que el resto de las personas también sienten. 

Una persona que desarrolla la empatía tiene compasión y una comprensión de la naturaleza humana que le permite conectarse con otras personas a nivel emocional.

La capacidad de empatizar te ayudará a brindar un excelente servicio y responder genuinamente a las consultas o preocupaciones de los demás. Asimismo, te permitirá saber en qué momento es óptimo proponer nuevas ideas.
Desarrollar la empatía como parte del proceso de atender las emociones en el trabajo es la toma de conciencia de los daños o afecciones que pueden provocar nuestros actos en otras personas. 

5. Habilidades relacionales

Por último, las personas que son emocionalmente inteligentes logran establecer una relación de confianza de manera rápida con las personas que conforman su equipo de trabajo. Y tal como lo venimos mencionando hasta el momento, antes de aprender a relacionarte con otros debes tener pleno dominio de tus propias emociones. 

Las habilidades relacionales pueden serte muy útiles en diversos ámbitos laborales, por ejemplo:

  • Impiden responder de forma impulsiva.

  • Evitar las discusiones innecesarias en el trabajo. 

  • Desarrollar el respeto de quienes los rodean.

meditación e inteligencia emocional

Fuente: Freepik

Consejos para mejorar tu inteligencia emocional

Ahora que ya conoces cómo desarrollar la inteligencia emocional y cuáles son sus fundamentos, te dejamos a mano una serie de consejos para que las apliques en tu grupo de trabajo.

Si quieres mejorar tu inteligencia emocional en el trabajo, te recomendamos seguir los siguientes pasos y ejemplos:

1. Conoce las emociones

Según investigadores de la Glasgow University, existen 4 emociones básicas de las cuales surgen todas las demás:

  • Alegría

  • Tristeza

  • Ira

  • Miedo

Para desarrollar inteligencia emocional, es importante que seas lo más específico posible a la hora de nombrar tu emoción o a la hora de pedirle a alguien que describa sus sentimientos. Esta tarea te ayudará a entender qué es lo que realmente está pasando.

2. Detecta la emoción que motiva tus acciones

Muchas veces solemos desconectarnos de nuestras emociones debido a las experiencias negativas que sufrimos, y pensamos que apagar nuestras emociones es lo mejor para protegernos.

Sin embargo, los resultados de reprimir las emociones, son todo lo contrario al bienestar. La inteligencia emocional implica escucharte, pues solo eso te dará la capacidad de conocerte a tí mismo.

Ante alguna situación, párate un segundo y piensa cuál es la emoción que te motiva a actuar. Poco a poco, irás entendiendo de dónde parten tus emociones y mientras más consciente seas de ellas, tus acciones dejarán de ser impulsivas.

3. No juzgues

Las emociones son el reflejo de una situación, por ello, es importante entenderlas, buscar el por qué. Tener inteligencia emocional implica no moralizar las emociones, pues estas no son buenas ni malas, tan solo son indicadores que ayudan a ver que hay detrás: 

  • El miedo implica una falta de recursos ante una situación.

  • La ira, por su lado, surge de la vulneración de derechos o necesidades, y te posiciona a la defensiva o al ataque.

  • La tristeza te indica la pérdida de algo valioso para ti y te prepara para superar esa ausencia.

  • La alegría surge de situaciones que te resultan agradables.

Por ejemplo, puede que tengas un compañero malhumorado que, sin embargo, guarda en realidad una profunda tristeza desencadenada en forma de enfado. Tener inteligencia emocional te ayudaría a identificar eso y muchas cosas más.

4. Observa el lenguaje corporal o fisiológico

La escucha activa es una habilidad social que te ayudará a desarrollar inteligencia emocional en el trabajo. Escuchar a alguien no significa solo escuchar lo que dice, sino también lo que su cuerpo manifiesta.

Prestar atención se vuelve una rutina con la práctica. Observa gestos, miradas, expresiones, hasta manías, pues el cuerpo tiene mecanismo que se presentan frente alguna emoción:

  • Cruzarse de brazos indica fastidio.
  • Comerse las uñas implica ansiedad.
  • El rubor es característica del enojo o de la vergüenza. 

Reconocer la relación que hay entre el cuerpo y la emoción te ayudará a entender qué puede estar sucediendo en realidad. 

inteligencia emocional y Liderazgo

Fuente: Freepik

5. Recuerda que todo está en la mente

Esa frase tiene mucho de verdad, pues las acciones están dominadas por los pensamientos, los cuales pueden surgir de forma inconsciente si no sabemos reconocerlos.

Pero, si los reconoces, podrás modificar tus pensamientos y lograrás controlar las emociones, ya que uno siente acorde a lo que cree.

No dejes que tus emociones te controlen, tú puedes decidir qué pensamientos quieres tener y cuáles no. 

6. Practica la meditación

Hay muchos tipos de meditación que te ayudarán a desarrollar inteligencia emocional ¿Cómo así? Porque la meditación te ayuda a controlar tu respiración.

¿Y cómo eso se relaciona con la inteligencia emocional? De hecho, tiene mucho que ver, pues, si aprendes a manejar la respiración ante situaciones de estrés, tu cerebro no producirá cortisol, la hormona que se produce cuando el cerebro no está oxigenado. 

7. Ten tu diario emocional

Otro de los ejercicios para desarrollar inteligencia emocional es escribir lo que sientes. Describir tus emociones y plasmarlas en papel te ayuda a comprenderte.

Los escáneres cerebrales han demostrado que escribir tus emociones en una libreta reduce la actividad de la amígdala, responsable de la intensidad emocional. De esta forma, esta práctica diaria ayuda a trabajar el autoconocimiento emocional y la regulación emocional.

Antes de irte a dormir, puedes intentar apuntar tus emociones de forma que te vuelvas más consciente de ellas.

8. Expresa tus emociones de forma asertiva

Si identificar es el primer paso para lograr la inteligencia emocional en el trabajo, el segundo paso es la comunicación asertiva. La fórmula general es:

“Me siento (emoción) cuando haces (conducta) en la situación X”.

Sin embargo no olvides tener en cuenta los siguientes puntos: 

  • Define concretamente la emoción.

  • Expresa tu emoción en primera persona.

  • Comunica la conducta que te provoca esa emoción, no las intenciones (no juzgues).

  • Termina expresando lo que necesitas.

  • Evita usar frases que empiecen por “Tú” y continúen con un juicio o acusación.

Un ejemplo sería: “Me siento poco valorado porque llevo 5 años sin aumento de sueldo en esta empresa a pesar de toda mi dedicación”.

¿Necesitas más inspiración? Revisa las mejores frases de inteligencia emocional y aplica los cambios hoy mismo. 

personas subiendo escaleras agarradas de la mano

Fuente: Freepik

Ejemplos de inteligencia emocional aplicada al trabajo

Ya conoces todos los tips y herramientas para desarrollar tu inteligencia emocional en ámbitos laborales. Si todavía te quedan dudas sobre cuáles son las situaciones que pueden gestionarse de una mejor manera cuando dominas esta soft skill, ¡quédate a leer! 

A continuación, te mostraremos ejemplos de inteligencia emocional aplicada al trabajo. Cada uno de ellos te hará reflexionar sobre tu propio comportamiento y si hay algo que ajustar… ¡Pues hazlo!

Ejemplos de bajo nivel de inteligencia emocional

Si una persona está teniendo un mal día y se encuentra estresada, un indicador de su bajo nivel de inteligencia emocional se dará a conocer si por alguna razón trata mal a un compañero de trabajo. 

Si bien es muy probable que el maltrato no sea por causa del vínculo entre estas dos personas, sino por una falta de autoconocimiento y gestión de las emociones, es muy normal que esto suceda. 

Desde el otro lado, si te das cuenta de su comportamiento y eres una persona con práctica en inteligencia emocional, lo primero que sucederá es que comprendes sus sentimientos y emociones. Por eso, eres capaz de ofrecer apoyo y alguna solución al problema. 

De lo contrario, si te dejas dominar por las pasiones y aumentas la tensión en el ambiente, serás un claro ejemplo de inteligencia emocional en el trabajo mal gestionado. 

Ejemplo de alto nivel de inteligencia emocional 

Ahora veamos la contrapartida de un buen manejo de las emociones en el trabajo. Hay situaciones en las que las personas se suelen escuchar en las reuniones; pero otras veces todos hablan al mismo tiempo. 

Si permites que los demás expresen su opinión y escuchas con atención sin interrumpir, este es un buen indicador de que cuentas con inteligencia emocional. Asimismo, si escuchas de manera activa y realmente te dispones a continuar la conversación, significa que no sólo comprendes tus sentimientos, sino que velas por el bienestar de los demás.

Tip: Si recibes feedback con algunos puntos de mejora en tu trabajo y te sientes mal por ello, es importante que identifiques qué emoción es la que estás sintiendo, haz ejercicios de respiración, conversa con tus compañeros de trabajo (ellos pueden ser un gran apoyo) y cuando estés tranquilo, procesa esa información y haz un plan de acción para ti. 

¡Enfrenta esa emoción y transfórmala!

Ejemplo de inteligencia emocional y liderazgo

Una habilidad característica que marca la diferencia entre un líder y un jefe es que los primeros tienen todas las pautas para gestionar la inteligencia emocional en el trabajo en sus equipos.

Invertir en inteligencia emocional en el trabajo logrará que tu empresa tenga más colaboradores comprometidos.

Goleman destacó la importancia de la inteligencia emocional en el liderazgo en una entrevista que dio a Harvard Business Review, mencionando lo siguiente:  

“Los líderes más efectivos son todos iguales en una forma crucial: todos tienen un alto grado de lo que se conoce como inteligencia. No es que el coeficiente intelectual y las habilidades técnicas sean irrelevantes. Importan, pero ... esos son los requisitos básicos para los puestos ejecutivos. "

De esta manera, podemos concluir que un gran ejemplo de inteligencia emocional en el trabajo viene de la mano de aquellos líderes que mantienen motivado a su equipo, son permeables a nuevas ideas y escuchan las emociones de todos los integrantes del proyecto.

Test de inteligencia emocional

¡Ya sabes todo lo que necesitas sobre inteligencia emocional y sus ejemplos para reconocerla a simple vista!

¿Quieres conocer cuál es tu nivel de inteligencia emocional? Con el test de Coeficiente Emocional de Daniel Goleman podrás saber en qué nivel te encuentras para que puedas empezar a trabajar en ello. 

Todas las preguntas del test están hechas para evaluar las siguientes categorías:

  • El reconocimiento de las propias emociones.

  • La autorregulación emocional.

  • La autoestima/automotivación.

  • El reconocimiento de las emociones de las demás personas y las relaciones sociales.

test de coeficiente emocional

Fuente: Freepik

Esperamos que estos consejos te ayuden a desarrollar una alta gestión de tu inteligencia emocional en el trabajo. Recuerda que estos tips no solo tienes que leerlos, ¡sino también practicarlos en nuestros cursos de Inteligencia Emocional!

Ahora deténte un segundo y piensa: ¿qué te hizo sentir esta nota?

 

También podría interesarte