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¿Cómo son las personas dominantes? Identifica sus características y aprende a tratarlas sin ser perjudicado

¿Cómo son las personas dominantes? Identifica sus características y aprende a tratarlas sin ser perjudicado

Última actualización 15 de Abril del 2022Tiempo de lectura: 7 min.

Ignacio Risso

Cuando una persona dominante entra a una habitación, su presencia se nota inmediatamente. Y, dado que habitualmente sus actitudes generan incomodidad entre los presentes, para evitar ese mal momento, es importante aprender cómo tratar a una persona dominante, especialmente si esta es parte de tu ámbito laboral.

Por ello, en este artículo, te contaremos cuáles son las características de una persona dominante, cómo leer su lenguaje corporal y, lo más importante, cómo aprender a convivir con ellos, ya sean en el trabajo, en la casa o entre amigos. 

Asimismo, en el caso de que sientas que dichos rasgos son parte de tu personalidad, al final te dejaremos algunos consejos para aprender cómo dejar de ser una persona dominante. 

¡Comencemos!

¿Cuáles son las características de una persona dominante?

Si bien no existe una cantidad determinada y el número en total no representa la intensidad con la que se materializan las características de una persona dominante, hay algunas que siempre están presentes. 

Por lo general, suelen ser personas autoritarias y mandonas que le dicen a los demás qué hacer y cómo hacerlo, con firmeza y respuestas tajantes.

Asimismo, a las personas dominantes se les considera como individuos con un carácter difícil, ya que suelen aferrarse a sus ideas, por lo que es muy complicado hacerlos cambiar de opinión.

Entonces, para que tengas una idea clara sobre cómo es una persona dominante, a continuación te compartimos un listado de características que son fundamentales para identificarlas. ¡No te lo pierdas!

Ejemplo de las características de una persona dominanteFuente: Pexels

1. Te contradice

Uno de los rasgos de una persona dominante, es que buscará llevar la contraria: si tú estás proponiendo una idea o plan, una persona autoritaria buscará los puntos más débiles para desacreditarte.

Claro que, dependiendo de la intensidad con la que se manifieste esta característica, la interrupción será breve y aislada o, en un caso extremo, te hará perder todo el interés de hablar con la persona dominante. 

2. Piensa que siempre tiene la razón

Así le muestres con evidencias irrefutables que su idea está completamente errónea, alguien que tiene actitudes dominantes no aceptará su error hasta que se le dé la razón; por ende, buscará dar el tema por cerrado o terminará convenciendo a los otros de que no está equivocado.

Entonces, lo que más le importa a una persona dominante es imponer su perspectiva, sin importarle si está en lo correcto o no, y lo hará a través de cualquier medio o herramienta que tenga a su disposición. ¡Es ahí donde entra en juego saber cómo utilizar la inteligencia emocional a tu favor!

3. Le gusta controlar todo

Siguiendo con el punto anterior, para poder tener siempre la razón, una persona dominante buscará tener el control de cada elemento que le rodea, desde las circunstancias hasta las personas con las que convive. 

Y si las situaciones no salen como quisiera, intentará redirigir todo de acuerdo a sus planes u objetivos, lo que de igual manera sería egoísta de su parte. Con esta característica del perfil dominante, un mal momento está garantizado. 

4. Sabe manipular a quienes le rodean

Una persona dominante sabe “leer” a las personas, o cree que las conoce, lo que le permite manipularlas para que apoyen sus ideas. Claro que logrará cumplir su meta si la otra persona se lo permite, pero, en la mayoría de los casos, lo consigue. 

Por otro lado, también es importante tener en cuenta que su única estrategia de manipulación no son las palabras, ya que, si la inteligencia se combina con su actitud dominante, contará con otras herramientas: 

  • Promesas. 
  • Recompensas. 
  • Halagos. 
  • Argumentos convincentes y emotivos. 

Demostración de lo que hace una persona dominanteFuente: Pexels

5. Elegirá por ti

Una vez que logre tener el control de la situación o sobre un grupo de individuos, una persona dominante comenzará a imponer sus propias ideas o desacreditar las de otros. 

Y, al final, sentirás como si alguien más hubiera tomado las decisiones por ti. Es por eso que, como veremos más adelante, es fundamental que desarrolles tu capacidad para aprender cómo tratar a una persona dominante. 

6. Dará su opinión, incluso si nadie se la pidió

Otra forma de detectar a una persona dominante, es que también suele ser entrometida e interrumpir conversaciones ajenas sólo para brindar una opinión o perspectiva que nadie le pidió, como si quisiera demostrar que es mejor que los demás. 

También, puede darse que se apodere de una conversación. En este caso, solo hablará de él sin dar importancia a lo que tú puedes contarle cuando encuentres un pequeño espacio para hacer comentarios dentro de su monólogo.

7. Buscará sacar provecho de cada situación

La postura centrada en sí misma de una personalidad dominante y las ideas de este tipo de persona pueden provocar un clima laboral tenso entre el equipo de trabajo, lo que a su vez puede serle beneficioso para que se salga con la suya.

Incluso, puede que dicha persona no se de cuenta de que tiene las características de un hombre o mujer dominante, y que sean sus propios comentarios los que provocan las tensiones.

Por eso, siempre es buena idea detectar si en tu empresa hay una o varias personas dominantes. Para ello, te recomendamos descargar gratis nuestra plantilla para realizar una encuesta del clima laboral. 

Mujer afectada por una personalidad dominanteFuente: Freepik

¿Cómo funciona la mente de una persona dominante?

El comportamiento de la gente dominante suele parecer grosero, ya que limitan las acciones e incluso el pensamiento de los demás.

Pero esas no son las únicas actitudes que te pueden indicar que estás en presencia de una persona dominante y que representan su forma de pensar en todo momento. 

Por lo tanto, si quieres descubrir qué le pasa por la cabeza a cualquier individuo identificado como un ejemplo de persona dominante, y cómo aquello lo explica la psicología, a continuación te lo explicamos. Entonces, debido a su forma de ser, siempre:

1. Busca tener a quién ordenar

No puede existir una personalidad dominante si no hay una persona dominada, por lo que buscará crear grupos o relaciones que le permitan tener poder sobre ellos. 

Si lo consigue, entonces establecerá una relación de poder donde parecerá que una persona ordena y la otra persona obedece, por más que el contexto en donde se produce el encuentro sea totalmente diferente. 

Por ello, es muy importante que tú también conozcas tus fortalezas y debilidades para evitar caer en el juego de cualquier tipo de persona dominante que encuentres en tu vida.

2. Tiene un complejo de superioridad

Asimismo, este tipo de individuo, que es una persona dominante, se siente superior a los demás, por lo que cree que es mejor y más inteligente que el resto.

Y, como si esto fuera poco, esa actitud dominante no da un espacio para diferentes puntos de vista, a menos que, después de todo, se le dé la razón. ¡La incomodidad, en este caso, es absoluta!

3. Quiere competir

Un tipo de persona dominante constantemente necesita sentir que es mejor que todos, lo cual hace que siempre se muestre con una actitud competitiva, incluso si no existe motivo para un enfrentamiento.

Frecuentemente, presumirá sus logros o buscará menospreciar a otros, con el único fin de sentirse superior y hacerse notar, lo que nos lleva al siguiente punto.

 

4. Es egocéntrico e insensible

Esto se debe a que las personas dominantes no toman en consideración ni las necesidades ni perspectivas de los otros, pues sólo tienen en mente su propio interés.

Entonces, si te cruzas con un hombre o una mujer dominante, ten en cuenta que las posibilidades de recibir un buen trato o que te escuchen, son prácticamente nulas. 

5. Es agresivo y exigente

Dentro de las características de un perfil dominante, no podemos olvidar la agresividad y la exigencia, ya que, al ser personas centradas en sí mismas, dejan de lado las necesidades de los otros. 

Entonces, bajo estas condiciones, no piden ayuda, sino que obligan a otras personas a ayudarles, es decir, exigen el apoyo.

Por último, también es importante señalar que las personas dominantes esperan un trato especial, y si no ocurre de esa forma, es cuando dan a relucir las características de una personalidad agresiva. 

En conclusión, compartir cualquier espacio con este tipo de personas dominantes, es muy complejo. Pero, para ayudarte, dejamos a disposición nuestra guía de cómo tratar con personas difíciles. ¡Te será de gran utilidad!

Agresividad como uno de los rasgos de una persona dominanteFuente: Pexels

¿Cómo es el lenguaje corporal de una persona dominante?

Con el objetivo de que entiendas la gravedad de una personalidad dominante, sus rasgos no solo se observan en su forma de pensar o en comportamientos inquietantes, sino también es visible a través del lenguaje corporal. 

Si bien es un factor fundamental a la hora de analizar el lenguaje de cualquier tipo de personalidad dominante, es difícil de percibirlo porque, a diferencia de los temas tratados en los párrafos anteriores, deberás compartir mucho tiempo con la persona para notarlo. 

Sin embargo, para que aprendas cómo identificar y tratar a una persona dominante, a continuación, te contaremos algunos de los gestos presentes en casi todas las personas dominantes: 

  • Expresan una cierta rigidez en su cuerpo, debido a la tensión de sus músculos. 
  • Realizan movimientos rápidos e imprecisos. 
  • Suelen tener una mirada intensa, que se fija en los ojos de la otra persona.
  • Adoptan posturas particulares, con la intención de tener una apariencia física más grande de la real. 
  • Simulan tener una voz grave, para intimidar a la hora de hablar. 
  • Entrelazan los dedos a la hora de hablar, como símbolo de autoridad. 

En fin, ¿recuerdas la última vez que estuviste con una persona dominante? Seguro no fue una experiencia agradable. Por eso, tenemos la solución para aprender a convivir con ellos. 

¿Cómo tratar con una persona dominante?

No es necesario cambiarte de país para tener menos encuentros con las personas dominantes que te rodean, pero lo que sí necesitas es tener en mente estos consejos para aprender cómo convivir con ellos.

1. Evita ponerte a la defensiva

Si lo haces, sólo empeorarás el problema, ya que la persona dominante  con la que estés, intentará darle un giro a la conversación de manera que pueda mantener su posición de superioridad, por lo que, al final, sólo te sentirás peor.

En cambio, si quieres mantener un diálogo en paz con una persona autoritaria, necesitas mantenerte tranquilo y calmado, en tanto que la otra persona se encuentra en un estado de irracionalidad. ¡Tú necesitas hacer uso de todo tu pensamiento lógico para no caer en sus juegos!

2. Presta atención a sus exigencias, pero no cedas

Un punto fundamental para aprender a convivir con los rasgos de una persona dominante, es el hecho de mantener siempre el respeto. Puede ser que la otra persona no lo haga, pero eso no significa que tú tengas que actuar igual.

Por eso, es necesario escuchar lo que tiene que decir. De esta manera, tú serás capaz de brindarle una propuesta de solución a la persona dominante con la que te encuentras y dirigir la conversación.

Posteriormente, tanto tú como la otra persona, serán capaces de mantener un diálogo más tranquilo, por ende, la tensión del ambiente se reducirá visiblemente.

Como tratar con tipos de personas dominantesFuente: Freepik

3. Conoce tus fortalezas y debilidades

Así como un hombre o una mujer dominante saben cuáles son sus defectos y cuáles son sus virtudes, tiene experiencia de sobra para utilizarlos al máximo.

Entonces, si demostrara su liderazgo o su nivel de persuasión, tú también puedes explotar todas tus habilidades y talentos para no enfrascarte en conversaciones o disgustos sin sentido. 

4. No siempre les de la razón

Una vez que ya has escuchado todo lo que la persona con actitudes dominantes tenga que decir y te encuentres en un estado de calma, puedes elegir y decirles que no estás de acuerdo.

Recuerda, cuando estás frente a una persona dominante, esta buscará convencerte de que sus ideas son mejores que las tuyas o que son las correctas, pero una vez que has escuchado lo que tienen que decir, te puedes dar cuenta que no siempre tendrán la razón, y es ahí donde tú puedes hacerte escuchar. 

 

5. Establece límites

Finalmente, otro de los puntos clave para aprender cómo tratar a una persona dominante, es el hecho de poner límites claros y hacerle ver que tú también tienes algo que aportar.

Además, de esta manera sacarás ventaja en los momentos compartidos y, si pones a prueba los consejos mencionados, sabrás cómo hacerle ver que no siempre las cosas serán como a él o a ella le gustarían. ¡Todo tiene un límite!

Y, finalmente, si quieres seguir trabajando al máximo estos conceptos para combatir una personalidad dominante, te recomendamos nuestros cursos de soft skills, en donde encontrarás las herramientas necesarias para lograrlo. 

¿Cómo dejar de ser una persona dominante? 

“¿Cómo saber si soy una persona dominante?”, es una pregunta que pasa por la mente de miles de personas a diario y, una de las formas de encontrar la respuesta, es leer todo este artículo y descifrar si te sientes identificado con alguna de las características. 

Pero, casi tan difícil como investigar si estás afectado por actitudes dominantes, es admitir que sufres estas conductas. Y, si te encuentras totalmente predispuesto a trabajar para cambiarlas, eso demuestra un gran nivel de responsabilidad. 

Entonces, si quieres dejar eso en el pasado, a continuación te compartimos cinco consejos para que lo consigas lo antes posible. 

1. Trabaja la confianza y la comunicación

Por lo general, la personalidad dominante surge por la falta de confianza hacia el otro, en el sentido de que se cree que lo que tiene para decir es incorrecto. En otras palabras, surge porque se piensa que uno sabe más y que, por ende, se tiene la potestad de interrumpir al otro. 

Y es justamente en ese momento cuando la comunicación falla. Por lo tanto, debes estar abierto a mantener un diálogo y a respetar los espacios de habla y los distintos puntos de vista.

2. Despeja la mente y relájate 

A través de un estudio publicado en Psicología Online, se llegó a la conclusión de que una persona dominante, al querer controlar todo, “causa un gran nivel de estrés tanto para quien controla como para quienes son controlados”.

Entonces, si eso te identifica, trabaja en lograr todo lo contrario: despejar la mente de los problemas, relajarte y olvidar la sensación de que eres protagonista de cada situación vivida.

Mujer intentando aprender cómo dejar de ser una persona dominanteFuente: Pexels

3. Muestra interés por la opinión del otro

En una conversación no hay nada mejor que ser escuchado, pero esa sensación agradable solo está completa si dejas tus actitudes dominantes en el pasado y prestas atención a lo que el otro tiene para decirte. 

Y claro que, si en el diálogo te encuentras en desacuerdo frente a la postura de tu interlocutor, deberás mantener la calma y no interrumpir. ¡Aprende que tu forma de pensar no es una verdad absoluta!

4. Controla tu ansiedad

Las características de una persona dominante, sus formas de pensar y hasta sus expresiones corporales se encuentran atravesadas por un factor en común: la ansiedad. 

A partir de un estudio compartido en Wiki How, se llegó a la conclusión de que las personas dominantes quieren controlar todo porque piensan “en lo peor que puede pasar en una situación o están aterrados de enfrentar lo desconocido”. 

Entonces, en tu misión para aprender cómo dejar de ser una persona dominante, debes incluir un serio trabajo con la ansiedad. ¡Notarás los cambios al poco tiempo!

5. Acepta recibir ayuda de un profesional. 

Por último, una muy buena idea es recibir ayuda profesional.

Sin importar en qué parte del mundo te encuentres, puedes trabajar tu personalidad dominante con un psicólogo. Allí encontrarás el respaldo que necesitas para superar el desafío y mejorar tu estilo de vida en todo sentido. 

Psicología para trabajar las características de un perfil dominanteFuente: Pexels

Tras haber comprendido todo lo mencionado en este artículo, ya sabes identificar a una persona dominante, y defenderte.

Entonces, a partir de ahora, ya no será necesario que te hagas pequeño, pues ya sabes cómo hacer frente a cualquiera de las  características de un perfil dominante.

Pero, si todavía sientes que tienes que reforzar algunos conocimientos para cumplir este objetivo, no dudes en buscar ayuda extra en nuestro curso Gestión y trabajo con personas difíciles. 

¡Éxitos!

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