¡Conecta con tu Ikigai! 6 ejemplos para hacerlo día a día

¡Conecta con tu Ikigai! 6 ejemplos para hacerlo día a día

Última actualización 3 de Julio del 2021Tiempo de lectura: 7 min.

Fabiana Zerillo Toledo

¿Oíste alguna vez del Ikigai? ¿Conoces ejemplos de Ikigai cotidianos que te ayuden a vivirlo? Si solo sabes que es una técnica japonesa de desarrollo personal, pero te intriga saber por qué todo el mundo está hablando de eso. En este artículo entenderás todo lo que implica.

El Ikigai, entendido como el sentido de nuestra vida, es algo que buscamos constantemente. No se trata de alcanzarlo, sino de aprender cada día del proceso de buscarlo. ¡Sin perder de vista el norte! 

Por eso, en esta nota te explicaremos de qué trata el modelo Ikigai, te contaremos cómo surgió esta filosofía de vida y te mostraremos ejemplos y consejos para que puedas alinearte con tu Ikigai cada día.

 ¿Qué es el modelo Ikigai?

Para entender lo que es el modelo Ikigai y lo que propone, te mostraremos ejemplos de ikigai aterrizados a nuestra cotidianidad, pero espera un rato. Primero, te contaremos de dónde viene el término. Vamos lento, tal cual propone este modelo. 

El término Ikigai fue escuchado por  Frances Miralles cuando fue a investigar a una comunidad de Okinawa, Japón, debido a que  esta tenía el récord Guinness de longevidad en el mundo. Frances quiso averiguar el motivo , y saber qué había allí que los hacía vivir más tiempo.

Buscando datos para entender este fenómeno, recolectó información sobre alimentación, hábitos, ejercicio físico, y ese tipo de cosas. Sin embargo, la respuesta no estaba por ahí.

La incógnita fue resuelta el día que, conversando con un centenario, Frances le preguntó: ¿cómo haces para seguir teniendo tantas ganas de vivir? Y este le dijo: yo tengo mi Ikigai.

El Ikigai está formado por dos términos japoneses en el que /iki/ es vida y /gay/ es “que merezca la pena”

En otros idiomas se ha traducido como misión o propósito de vida. Ikigai es eso que guía el sentido de nuestra existencia. ¡Qué profundo! ¿Será posible descubrir nuestro Ikigai?

Para que entiendas mejor de qué se trata, te resumiremos  sus elementos clave:

-        Tu pasión y tu talento:

El Ikigai se compone de lo que te gusta hacer, lo que te hace feliz y, también, de aquello en lo que eres bueno. Tu talento es aquello en lo que destacas y por lo que recibirías una remuneración económica.

Por otro lado, tu pasión es algo que podrías hacer día y noche sin sentir el paso de las horas. Se trata de algo que disfrutas muchísimo. Es eso que te sacará una sonrisa, aunque hayas tenido un pésimo día.

-        Lo que necesita el mundo:

Hoy la situación global a nivel social y medioambiental es crítica, y a muchos nos pasa que no estamos tranquilos si no contribuimos a hacer de nuestro entorno un espacio más consciente. Satisfacer esa inclinación por ayudar en comunidad también nos acerca a entender qué es el modelo Ikigai.

Parece que algunos ya lo tienen, personas que desde jóvenes tienen un talento y eso se convierte en sus vidas mismas, por ejemplo, los futbolistas profesionales. Pero hay que tener en cuenta que, conforme pasa el tiempo, vamos cambiando de pareceres, de inclinaciones e, incluso, de profesiones, entonces ¿podemos tener varios Ikigai a lo largo de nuestra vida? ¡Claro que sí!  

El Ikigai, entendido como el sentido de nuestra vida, es algo que buscamos constantemente. No se trata de alcanzarlo, sino de aprender cada día del proceso de buscarlo. ¡Sin perder de vista el norte! Por eso, te traemos ejemplos de Ikigai y consejos para que puedas alinearte con tu Ikigai cada día.

Ejemplos de Ikigai para vivirlo día a día

1. Evita el multitasking

¿Inevitable? No lo creo, pero difícil sí que es. El ritmo de estos tiempos nos ha acostumbrado a que podemos estar en muchas cosas (o hasta en muchos lugares) a la vez, pero ninguna la terminas haciendo bien. Porque en realidad no disfrutas ninguna, ya que complacernos con lo que hacemos implica, justamente, poner toda nuestra presencia en eso.

Jóvenes en un café

Imagen:Unsplash

Lo que podemos hacer para estar más presentes, tomando como ejemplo lo que propone el modelo Ikigai, es alejarnos del estrés tecnológico. Dejar los celulares por un periodo determinado de tiempo, es fundamental para sentir paz mental y alinearte con tu Ikigai.

Hay que reconocer que tener un espacio para ver un paisaje, respirar y sentir armonía con la naturaleza, nos permite estar presentes. Incluso, nos recuerda lo maravillosa que es la vida. Definitivamente, revisar el calendario en nuestra laptop cada media hora nos transmite todo lo contrario. ¡Para un rato!

Agendar esos momentos de desconexión quizás suena contradictorio, pero para establecerlo como hábito es necesario. Si dejamos que  nos provoque, terminaremos olvidándolo, sobre todo en medio del montón de pendientes que tenemos cada día.

2. Haz memorables tus días

Este ejemplo inspirado en el modelo Ikigai es muy práctico, pero sus efectos son increíblemente profundos. Para hacerlo necesitas poner tu alarma 5 minutos antes cada día y usar ese tiempo para plantearte 3 preguntas. 

¡Anótalas!

#1: ¿Me acordaré de hoy?

#2: ¿Me quiero acordar de hoy?

#3: ¿Qué voy a hacer para recordar el día de hoy?

 El efecto de estas preguntas es interesante porque te hace entender el poder que tienes sobre tus recuerdos, sobre tu vida misma. Es cierto que no podemos controlarlo todo, pero no olvidemos que sí tenemos la capacidad de tomar decisiones que pueden cambiar totalmente nuestras rutinas.

 Por ejemplo, si eres de las personas que toma el mismo camino para ir al trabajo, esta vez toma uno distinto. Si sueles ir en carro, esta vez coge tu bicicleta. Mejor si no estás acostumbrado a hacerlo, seguramente así recordarás el día que te atreviste. Si eres de los que suele hacer las compras en un mismo lugar todas las semanas, cambia, prueba nuevas opciones.

Lo importante es que estas preguntas te mantienen atento a lo que va sucediendo en tu día, que te traigan al presente. La pregunta #3 la irás respondiendo a lo largo del día. Recuerda ¡está en tu poder!  Y este ejemplo de Ikigai te ayudará a utilizarlo. 

Al finalizar tu jornada, volverás a preguntarte la #1 y la #2. Verás que hay cosas que suceden y que no podemos olvidar. Sin embargo, podemos construir lo que queremos recordar. Darle un sentido más dinámico a tu día, te mantendrá presente ¡Pruébalo!

 

3. Detente a los detalles 

Los detalles siempre están ahí. Nosotros somos los que vamos a mil por hora y no los apreciamos. ¿Sabes que te puede ayudar a encontrarlos? La fotografía. Este es un ejemplo personal, motivado por el modelo Ikigai.

 Solía ser fotógrafa y salir a las calles a, justamente, encontrar detalles. Pero un día perdí mi cámara viajando y creo que también perdí un poco esa mirada. Sin embargo gané el hecho de acercarme al propósito del Ikigai. Ahora, trato de darme 20 minutos para salir a caminar y capturar escenas con mi celular. 

Las fotos no quedan tan mal y lo interesante es entender por qué me llaman la atención ciertas cosas y otras no, por ejemplo, unas flores, el cielo, las luces, etc. Detenerte a observar y enfocar te invita a estar presente y a conectar contigo.

Graffiti

Imagen:Unsplash

4. Habla del presente

Frances Miralles, el autor de Ikigai, comentó en una entrevista que, cuando nos reunimos con nuestros amigos, es común hablar  de recuerdos o también planear cosas. ¡Error!

 El modelo Ikigay invita a que hablemos del presente cuando estemos compartiendo, que comentemos sobre lo bien que nos sentimos en ese preciso momento, que describamos un poco el entorno. La luz del ambiente, los sabores si es que estamos comiendo algo, las sensaciones, los colores, etc.

Pareja en un café

Imagen:Unsplash

Entonces, cuando salgas con alguien y después de un silencio te diga “hace frío”, no lo juzgues, quizás no fue por llenar el vacío. Ese es un comentario digno de una persona que está conectada con el presente. Verbalizar lo que perciben nuestros sentidos, es genial para vivir en el aquí y ahora.

5. Como si fuese la última vez 

Este ejemplo del modelo Ikigai también fue explicado por el escritor Frances cuando hablaba de su libro Ichigo Ichie. +Él proponía que, cuando uno haga una reunión con sus seres queridos, los debe atender como si fuese la última vez que va a verlos.

Esto nos invita a estar más presentes, a dejar de lado el móvil, a disfrutar de cada conversación y de cada risa. En lugar de ver ese momento como un evento más, le das la importancia que realmente merece porque cada momento es único e irrepetible. 

Familia compartiendo

Imagen:Unsplash

Entonces, según Frances, uno se desenvolverá de manera atenta, auténtica y agradecida, pensando que, si todo termina hoy, las personas que aprecias se llevarán un buen recuerdo de ti, recordarán a la persona que realmente eres.

 

 

6. Sal de tu zona de confort

Esto sonará cliché, pero no hay forma de encontrar el verdadero sentido de tu vida si no sales de tu espacio de seguridad. Alejarte de tus rutinas, del contexto que por mucho tiempo ha influenciado en la persona que hoy eres, es la mejor manera de encontrarte contigo mismo.

Mujer y montañas

 Imagen:Unsplash

Si lo haces, verás que es el mejor momento para reconectar con tu Ikigai. Este espacio y tiempo te permitirá redefinir tus prioridades y planes, sin que cualquier otra persona interfiera. ¡Eres tú, contigo!

Todo viaje es un aprendizaje, hace crecer tu perspectiva, te permite conocer distintas realidades. Es así como empiezas a mirar las cosas de otra manera, te alejas de lo conocido, te descubres en esa soledad fuera de tu entorno, pero más dentro de ti que nunca.

Disfruta el proceso 

Ahora que sabes lo que es el modelo Ikigai y cómo ponerlo en práctica, tomarás los ejemplos que más te gusten para llevarlos a cabo. Y si te interesa mucho el resto de los conceptos, recuerda que puedes conseguir el libro y profundizar en ellos.

Este bestseller está bastante recomendado por artistas como Dani Rovira. Este actor español que el año pasado superó el cáncer, planteaba en su Instagram una reflexión a propósito de la lectura.

Así como él, todos atravesamos momentos difíciles. Contextos que nos hacen tocar fondo y cuestionar nuestro rumbo y nuestra rutina, es entonces cuando la vida nos empuja a preguntarnos ¿vivimos felices? ¿Nos hace sentido la rutina que llevamos?

Si la respuesta es que no, relájate y respira, tienes todo el tiempo del mundo para revertirla. Recuerda vivir un día a la vez porque cada día es único. El modelo Ikigai estará siempre para guiarte en ese camino.

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