6 maneras de entrenar tu pensamiento crítico todos los días

21 de Setiembre del 2020

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Diego Olcese

6 maneras de entrenar tu pensamiento crítico todos los días 6 maneras de entrenar tu pensamiento crítico todos los días

Si hay algo que puede hacernos perder de vista el pensamiento crítico, es la rutina. ¿Cómo salir del modo automático en el que a veces nos vemos envueltos? Esto suele suceder muy a menudo. Sin embargo, hay maneras de volver a poner “en forma” tu pensamiento crítico.

En este artículo te contaré cómo hacer para mejorar tu compromiso con este tipo de pensamiento. Se trata de una serie de prácticas que he ido descubriendo, a propósito de los roles que tengo en Crehana.

Pero antes de comenzar, déjame recordarte que el pensamiento crítico no se desarrolla únicamente cuando trabajamos, es aplicable a cualquier tipo de actividad.

 

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1. Evalúa los statements 

El pensamiento crítico consiste, entre otras cosas, en evaluar y analizar lo que estás haciendo en tu día a día. ¿Qué quiere decir esto? Que examines lo que haces, te dicen o se da por sentado. 

Te doy un ejemplo: imagina que acabas de incorporarte al equipo de una empresa. Es tu primer día y decides preguntarle a uno de tus compañeros “¿cómo se hacen las cosas aquí”, y él o ella te responde algo muy típico: “porque así lo hacemos siempre”. 

¿Qué haces con esa respuesta? 

Podrías aceptarla automáticamente, pero el pensamiento crítico te propone otro camino: te invita a comprobar si la forma en la que estás haciendo las cosas es realmente la mejor. 

No se trata de poner en juicio la función de una persona o la forma en que se hacen las cosas en un lugar, sino de saber de que todo está a prueba y no existen afirmaciones escritas en una piedra.

En ese sentido, el pensamiento crítico es vital, porque ayuda a las empresas a revaluarse constantemente.

qué es pensamiento crítico

Foto: Unsplash

2. Construye argumentos positivos

Si bien el pensamiento crítico nos permite analizar, desarrollar conclusiones y tomar decisiones, también nos permite construir argumentos positivos. Contrario a lo que muchos creen, su perspectiva no busca ser negativa, sino constructiva.

¿Para qué construir argumentos positivos? Para mejorar. Mejorar lo que estás haciendo y lo que los demás hacen. Esta práctica te ayudará a revaluar las estrategias de tu proyecto, con el fin de potenciar el servicio o producto en relación al cliente final de tu compañía.

Otro punto que debemos tener claro es que el pensamiento crítico no significa poner en duda nuestra existencia constantemente. Así nunca avanzarás. 

Por eso, es importante que el pensamiento crítico que practiques esté orientado a la mejora continua.

3. Establece momentos solo para evaluar

Para poder hacer evaluaciones e identificar los dolores principales de los puntos estratégicos que tomaste al inicio, es recomendable establecer una rutina en la que tengas momentos para pensar y evaluar los statements.

Por ejemplo, en mi caso, repaso cuánto hago en una semana versus cuánto promuevo, cuánto guío, cuánto critico y cuánto apoyo. Ese porcentaje se divide en 30% y 70%.

En ese 30% bloqueo tiempos en la semana solo para revaluar y evaluar estrategias. Tengo dos momentos en mi semana, de dos horas aproximadamente, para hacer esa tarea. Esto significa desconectarme de las reuniones, los updates, los meetings y las prioridades que tengo en mi semana.

4. Actúa en el momento adecuado

Lo que hago en los momentos de evaluación es guardar los puntos que quiero preparar para el siguiente mes. Pero al mismo tiempo, tengo puntos accionables directos asociados a las prioridades de la semana con las personas que trabajo. Esta es una manera de desarrollar el pensamiento crítico, pues no solo se desarrolla únicamente pensando y escribiendo, sino sobre la base del cierre del ciclo, donde esta evaluación es puesta en práctica. 

La puesta en práctica tiene que ver con el commitment de la persona, a la cual le voy a llevar estas ideas, producto de las evaluaciones que hago: “oye, he evaluado esto y creo que debemos hacer un giro, ¿qué opinas?”. 

Por ejemplo: hace un mes, hice unas anotaciones sobre la evolución del mercado en Latinoamérica. Investigué un poco más sobre la tasa de desempleo por la pandemia. Analicé mercados y empecé a nutrirme sobre lo que estaba sucediendo en él, y cuando miré la estrategia de contenidos de Crehana, me di cuenta que no teníamos una categoría de contenidos de empleabilidad y que podríamos sumar mucho con ella a nuestros estudiantes. 

Lo que quiero decir con esto es que hay que saber en qué momento vamos a accionar sobre estos puntos de estrategia y el giro que va tomando nuestra vida diaria. No es necesario que hagas todo lo que critiques.

En mi caso, fui viendo los tiempos correctos. Identifiqué el momento en que debíamos empezar a construir ese rumbo de contenidos. Siempre con el commitment. Es decir:

  • Con el compromiso por lo que se está haciendo.
  • Con el sustento de por qué se está haciendo.

 

Ese es el cierre del círculo. No es solamente la evaluación, sino también la puesta en práctica y el commitment del grupo de personas.

 

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5. Haz evaluaciones comparativas e incentiva tu curiosidad

La práctica que he desarrollado para el pensamiento crítico (cuando no estoy trabajando) tiene que ver con la evaluación comparativa. ¿A qué me refiero con esto? A que tengo bastantes momentos de lectura en mi semana.

Leo todo lo que puedo y sobre diferentes temas. Me mantengo actualizado. Y luego hago comparaciones, es decir, comparo modelos de negocios, compañías o productos (también las que no son del rubro) con lo que estamos haciendo en Crehana.

Conecto puntos (marketing, growth, métricas, etc.) con estas empresas o productos e identifico símiles.

Y no abandono la curiosidad. Si eres una persona curiosa, vas a criticar. Porque la curiosidad hace que quieras saber más sobre algo. Tú mismo/a te harás las preguntas y querrás saber más.

6. Haz las preguntas necesarias

Realizar los challenges y las preguntas necesarias hacen que las personas empiecen a tener curiosidad e inputs distintos sobre lo que está haciendo en su día a día.

Por ejemplo, las preguntas que hice cuando propuse la categoría de empleabilidad fueron algunas de estas:

  • ¿Cuál es la estrategia de fondo?
  • ¿Cuál es el objetivo final? 
  • ¿Qué tenemos que medir? 
  • ¿Cuál es el fin de esto? 
  • ¿Cómo se vincula esta acción con nuestro posicionamiento a largo plazo? 
  • ¿Dónde queremos ganar? 
  • ¿Dónde podemos ganar? 

 

Hacer preguntas es una manera de fomentar el pensamiento crítico, invita a las personas a pensar diferente. Aunque no siempre se trata de lanzar interrogantes. Para dar respuestas también hay que saber elegir el momento.

Construir el pensamiento crítico es un proceso que toma tiempo. Empieza por desarrollar una estrategia o enfocarte en objetivos mensuales, no sin antes reconocer que no hay statements absolutos y que todo está a prueba.

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